Contraquerencia

Autocomplacencia, el mayor cáncer

Hay algo que está matando a la fiesta brava con una velocidad que envidiarían todos los antitaurinos juntos y más certero que el virus del ébola, se trata de la enfermedad de la autocomplacencia, que aunque está presente, por desgracia, en muchas plazas, por ahora tomaremos el ejemplo de la Plaza México.

La autocomplancencia comienza por conformarnos cada día con más poco, pero maximizarlo en la manera que lo expresamos. De esta manera, las situaciones negativas se ignoran y las positivas, si es que las hay, se alaban. Si en la Plaza México hay un cuarto de entrada, todos dirán que es buena entrada, olvidando que el aforo es de más de 40 mil almas. Tal como ocurrió con la tercera corrida, en la cual Arturo Macías, Alejandro Talavante, y Octavio García El Payo, que no lograron convocar ni a un tercio de la capacidad.

Pero complacientes somos desde el momento en que la empresa de Rafael Herrerías presentó un bodrio de temporada y los medios de comunicación “especializados” lo alabaron cual si fuera lo mejor que pueda existir en estos días.

Donde las autocomplacencias suben al tono de complicidades es en el renglón de los toros, ahí jueces, empresa, ganaderos y, sobre todo, los toreros se conforman con un animal manso, jovencito y de escasos pitones. Eso es a lo que aspiramos, para eso sobran quienes dirán que ese es el toro de México y no existe nada mejor. La mansedumbre significa aburrimiento, pero los autocomplacientes no lo queremos entender, solo los que se alejan de los tendidos se van en sigilo con el propósito de no volver a la plaza, “que ahí se queden los que se conformen con eso”, dirán por dentro.

Los toreros, en este caso, Arturo Saldívar y Alejandro Talavante presumirán con el mayor cinismo su “triunfo rotundo” en la México, claro, evitando cualquier alusión a lo chico de los toros, su mansedumbre y los regalos de orejas por parte de la autoridad.

Y después de todo, es inexplicable que haya todavía quienes se pregunten, ¿por qué la gente no va a los toros? Mientras tanto, mejor sigamos disfrutando de una Temporada Grande triunfal en la México. 

jesus.zarate@milenio.com