Un favor, dejen a Jordan descansar en paz

Mañana comienza la nueva campaña de la NBA y por favor, se los pediré en buena lid: denle un descanso a su adoración casi onanista por Michael Jordan, en serio, please? Es una enfermedad crónica creer que la generación pasada lo hizo mejor, es el síndrome de la comparación con el que tenemos que lidiar como seres humanos.

Así es, Michael 'Air' es el GOAT (Greatest Of All Time), el tipo que puso el básquet en el nivel global y lograba mantenerse en el aire. Y ahora es un mal dueño de equipo NBA, pésimo beisbolista, golfista aficionado, abandonó a Juanita (snif...) y en verdad que no debió regresar a Wizards para darle ese empujón anímico a su pueblo luego del 11 de septiembre de 2001.

Es historia conocida, gracias, ahora pasemos a las nuevas, ¿quieren? Es porque la página oficial mexicana de la NBA, un día antes de la inauguración de la campaña 2015-16, en donde tendremos una temporada en que los nuevos talentos se posesionarán de la Liga, tiene de historia principal: "A 31 años de la llegada de Michael Jordan a la NBA", y así hasta la nausea.

¿Qué los aniversarios no se celebran en años cerrados para mayor efecto dramático?, lo siguiente será: "A 31 años 24 días, 3 horas, 2 minutos de la llegada de su Majestad".

En serio, como diría una buena banda británica llamada Morcheeba: "dejen de perseguir sombras y solo disfruten el viaje".

No es justo para las nuevas generaciones. Larry Legend ya fue, ahora es un simpático abuelo tratando de salvar un desastre en Indiana; Magic se vería ridículo en sus 'short shorts' después de haberse saciado del mundo y Wilt duerme el sueño eterno que nos evitará recordar que como persona era un auténtico cretino.

En verdad, ¿en dónde queda el futuro, la promesa de los jóvenes talentos, si solo miran con nostalgia al pasado? Pobres de Emmanuel Mudiay de Denver y de D'Angelo Russell de los Lakers, que tendrán que comenzar sus trayectorias en la NBA soportando comparaciones injustas con jugadores que quizá ni siquiera conocen y que verán sus mejores esfuerzos minimizados, solo porque alguien ya lo hizo "mejor" y ellos jamás podrán siquiera compararse.

Es el problema, que solo el tiempo hace que hoy valoremos a la generación que le siguió a Jordan, Malone, Stockton, Olajuwon, Ewing, Barkley, hoy que ya son unos "viejitos" a punto del retiro, y vuelve la comparación: que Olajuwon era mejor que Wilt o Mikan, sin tener en cuenta que lo vemos con ojos de nuestra respectiva época, cuya consigna primera e inconsciente es sepultar los logros de la precedente.

No mal entiendan, George Mikan reinó en NBA cuando el basquetbol estaba en embrión y no era lo que hoy jugamos y disfrutamos y por eso es fácil sobajar lo que esos hombres, muchos de ellos muertos, hicieron con lo que tuvieron a su disposición.

Por ello es tan fácil para la mente simplemente asirse de una parte de la historia y compararlo a la llegada del mesías, Michael, y borrar de un plumazo el pasado, y enflaquecer cruelmente el futuro solo porque esa edad de oro dio comienzo a cosas grandes.

Es la dinámica y escaso entendimiento de lo que significa la historia lo que ocurre aquí, algo que esos adoradores convulsos deben entender: el mismo Michael no hubiera sido sin Julius Erving, y así hacia el pasado, cada generación se apoya en las anteriores y sin ellas simplemente no serían, punto.

Cuando mañana comience el auténtico relevo generacional de los Kobes, Duncans y Garnetts, no sean muy severos con esa nueva generación desnuda y nueva, solo recuerden que se apoyan en los hombros de gigantes, toda una construcción histórica y evolutiva en la que cada parte fue fundamental y que algunos de ellos –muy pocos- con el tiempo llegarán a ser parte de esa imponente construcción.