Warriors ante la deficiencia del sistema

Claro, es espectacular correr y disparar desde la línea de tres tiros inverosímiles, es lo más cerca que va a llegar la NBA de igualar la belleza circense de los Globetrotters, pero es donde los Warriors de Golden State tendrán que ser inteligentes y lo que espanta es que son tan buenos que pueden hacerlo.

Por algo los Suns de Phoenix de Steve Nash y Mike D'Antoni se estrellaron antes de llegar a una Final de la NBA y a pesar de que cambiaron la historia al instaurar su estilo, los Spurs de San Antonio posteriores a 2010 no fueron tan descuidados como para copiarlo al carbón, pues el sistema tiene la deficiencia de depender de algo tan caprichoso como lo es el ritmo ofensivo.

Si la ofensiva no está en ritmo, el equipo parece hasta un conjunto malo, uno que no aprendió incluso lo básico del baloncesto.

Es lo que pasó a los Warriors en el Juego 2, con Stephen Curry, el MVP de la NBA, anotando solo 2 de 15 en triples, incluyendo desde la esquina izquierda, un sitio de donde había anotado más del 95% de sus tiros en todos los playoffs. Es donde está el reto de Golden State, no ceder ante su imagen más bella, no pensar que eso es su ADN, porque en verdad que estarían equivocados.

Pues LeBron James y los Cavaliers ya convirtieron todo en una pelea en el callejón, sin el glamour que acompaña a los de Oakland, sin esa idea de ofensiva espectacular, el showtime 2.0 y en la Arena Quicken Loans la golpiza será más desgastante.

Ante la lesión de Kyrie Irving, que lo mantendrá fuera todas las Finales, los Cavaliers han recurrido a lo que les funcionó toda la postemporada: arañar, horadar al contrario, convertir los partidos en una larga sucesión de pequeños eventos donde lo que tiene mayor importancia son los fundamentos: tomar tiros inteligentes y rebotear el balón, meterse en la piel del contrario (Matthew Dellavedova ya comenzó su rutina que dejó a tantos impotentes y lesionados).

¿Es esta la batalla entre el estilo old school de los Cavaliers y el novedoso y vanguardista modo de los Warriors? Parece ser que luego de dos partidos esta serie de Finales se asemeja cada vez más a esa Final entre los Pistons de Detroit y los Lakers de Los Ángeles en 2004, con un equipo de estrellas jugando un estilo ofensivo y vistoso y del otro lado un equipo con más ganas de hacer el trabajo que talento, pero con una actitud de "en tu cara"; abejas obreras sin otro interés que jugar y ganar.

Es donde Steve Kerr y los Warriors tienen que ser muy inteligentes ahora que la serie viaja a Cleveland para los Juegos 3 y 4, entender que su estilo de flujo llega a ellos cuando el equipo logra mover el balón, tomar decisiones para jugadas simples, menos espectaculares, pero más pensadas.

En el Juego 2 rompieron el récord de las Finales al intentar 35 triples, para llegar a su cuota por juego, que es 8 triples. Lo escalofriante es que perdieron solo por dos puntos y lo hicieron en tiempo extra.

Tal dato habla de lo talentosos que son los jóvenes Warriors, pero son éso, jóvenes, que si no captan lo que está haciendo LeBron, ya un veterano curtido, van a perder una serie que tenían prácticamente en la bolsa.

Deben empezar por volver a los fundamentos del básquet (algo que se pensaba que tenían cubierto, pues fueron la mejor defensiva de la NBA en campaña regular) y rebotear, tuvieron un déficit de 10 rebotes en el Juego 2, y su insistencia en tirar de tres les costó rebotes largos que los Cavs transformaron en más jugadas de isolation para James. Quizá deban ver videos de cómo el coach Popovich y los Spurs pararon a James en 2007.

El martes más que nunca, los Warriors no deben recurrir a la idea con la que se han escapado intocados todo el año: "es nuestra identidad", ese juego que a veces parece descerebrado, pero que ha lucido futurista porque les ha salido y han sido osados en seguir. ¿Pero si la suerte abandonase por fin a los Warriors?, tal vez descubriríamos que en realidad los Warriors son el equipo más afortunado de la historia por haber llegado hasta esta instancia intentando tiros que a veces parecen un insulto al juego.

El punto es que los Warriors demostraron mucha adaptación y sabiduría cuando derrotaron a Memphis, otro equipo que les quiso jugar como los Cavs, y soportaron dos derrotas consecutivas, incluyendo una en casa. En esa serie, los Warriors dejaron un poco guardado su estilo "bonito" y se metieron al lodo a pelear en la trinchera, si pueden volver a esa idea antes de que LeBron los destruya, no hay nada más que historia lista para escribirse con su nombre.