Vencidos por el small ball

Vaya anticlimática manera de terminar una serie entre dos equipos que ponían bien en alto el baloncesto combativo, físico y artimañoso que es rúbrica del Este. La serie de semis entre Chicago y Cleveland terminó 4-2 gracias a la forma tan inteligente como los Cavs se adaptaron a las condiciones.

Las cosas iban a ser distintas, teóricamente los Cavaliers tendrían a Kevin Love (un delantero que anota más triples que puntos en la pintura) para espaciar la duela, pero lo que hicieron contra Chicago es una de las cosas más difíciles de creer en la NBA: completo darwinismo; toda una evolución de adaptaciones de ritmo y dinamismo entre estilos de juego, quizá debida a su líder.

Los que por años tundimos a LeBron James por ser un patán incapaz de comprender lo que es un equipo (exacto, no solo un atajo de pajes para sostenerle el cetro y la corona, mr. Bron) ahora podemos ver la completa transformación de este hombre. Cuando Love se lesionó en la primera ronda, lo único que dijo LeBron fue "el siguiente que dé un paso al frente", y así fue. James es un líder consumado y da gusto verlo ya sin esas payasadas de tomarse instantáneas invisibles.

En la segunda mitad del partido 6, ni siquiera contaron con Kyrie Irving y Matthew Dellavedova se adelantó para darle la extremaunción a los Bulls de una forma, en verdad hasta cruel (ni hablar, no es show, es deporte).

Porque los Cavaliers entendieron que con una alineación alta buscando competir contra el combo de delanteros de Chicago, conformado por Joakim Noah, Taj Gibson y Pau Gasol, no podría rivalizar con ellos más que jugando el pick and roll alto cuando estuviese el centro ruso Timofey Mozgov, y con la escuadra con cuatro guardias y LeBron de delantero de poder (que en realidad James es un point forward).

Lo que hizo la alineación de James-Thompson-J.R. Smith-Iman Shumpert y Dellavedova, es la razón por la que el small ball tendrá aún más auge en la NBA, por la que en estos playoffs los equipos lucen más letales cada que tres o hasta cuatro guardias entran a la duela.

La guinda que se guardan los equipos contendientes es que una alineación baja solo funciona bajo ciertas circunstancias, pero una vez en duela, ese tipo de unidad pueden volver a un equipo de ofensiva de media duela un dinámico conjunto uptempo, otra de las enseñanzas del coach Gregg Popovich que apenas comienza a entender el resto.

Si ya lo había puesto sobre la mesa el Heat de Miami, tal dinamismo es el causante de que el Heat, sin un centro legítimo y sin si quiera un movedor en el sentido estricto, llegara a 4 finales y conquistara 2 títulos.

Es porque los Cavs a partir de este miércoles, contra Atlanta, intentarán ese mismo estilo que tienen los Hawks de situar dos o tres amenazas perimetrales listas para recibir el balón y disparar de tres. Lo hermoso del asunto es que mientras Cleveland lo hace con escoltas y movedores, los Hawks lo hacen con delanteros, un duelo que podría ser histórico en cuanto a los estilos y el futuro del juego en sí mismo.