Y más lecciones…

Como en el Preolímpico de 2007, el juego contra Estados Unidos en octavos de final, en el que México quedó eliminado del Mundial de España 2014, fue un escaparate para que el talento individual tricolor se mostrara ante lo complicado de conseguir la victoria.

Romel Beck utilizó ese compromiso de hace siete años para hacer un famoso crossover sobre Kobe Bryant y muy probablemente ganarse un contrato en el extranjero. Gustavo Ayón y Jorge Gutiérrez lo usaron para poner argumentos a su favor para prolongar su estancia en la liga más competitiva del planeta.

¿Y quién puede culparlos ante lo inevitable? En verdad que es mejor disfrutar el cadalso de la mejor forma, este partido no había forma de ganarlo. Y si por momentos México se acercó como para dibujar el espejismo de que podía comenzar a competir, los errores de ejecución más elementales alimentaron el fuego que terminaría por abrasar por completo a nuestros 12 Guerreros.

Es decir, cuando pierdes el balón 10 veces en la primera mitad, no mereces ganar. Es deficiencia, una falla garrafal que gangrena al equipo nacional. Y contra Estados Unidos fue como alimentar a pirañas, todo en ese equipo gira en torno al rompimiento rápido y esas 16 pérdidas totales proveyeron a nuestros vecinos del norte de 26 unidades; como si necesitaran alguna ayuda nuestra, no escatimamos en proveerles de oportunidades.

Y nuevamente, no es nada más a este rival tan superior en todos los aspectos, ante todos los equipos que enfrentó México en este Mundial, la hemorragia que ocasionaron las pérdidas de balón evidenció una debilidad que los contrarios explotaron.

Toda la actuación de México en su primer Mundial en 40 años debe reducirse a un auto examen: solo compruebas tu situación hasta que te mides al mejor y de aquí el baloncesto nacional tiene que sacar importantes conclusiones y trabajar para reparar fallas inexcusables.

EL SHOW DE GUSTAVO

Algo muy emblemático de la mentalidad de nuestros primos americanos fue cuando al comienzo del juego lograron iniciar 13-2, de inmediato se dejó sentir la mano de Tom Thibodeau, el entrenador de los Bulls de Chicago, que funge como asistente y especialista defensivo en la selección estadunidense, que ordenó la defensa de toda la duela buscando asfixiar a México y convertir este partido en un auténtico dulce en sus labios.

Fue el momento en que el plan de juego mexicano comenzó a pasar todo balón por las manos de Ayón. Ahora sabemos por qué Mike Krzyzewski (entrenador en jefe del USA Team) trajo a DeMarcus Cousins y a Andre Drummond a España, los trajo para que los hermanos Gasol no hagan su agosto en la potencial Final de este torneo que parece inminente desde hace dos años. Y el equipo contrario honró a Gustavo al lanzarle la presión en la pintura en respeto a sus habilidades en el poste.

Cousins ha visto muy poca acción en el torneo mundialista y de inmediato fue a desgastar al Titán, tres faltas rápidas, pero su labor de ser carnaza para detener al nayarita surtió poco efecto. Cuando él se fue a la banca para cuidar sus faltas, Ayón haría dos canastas bajo el aro a Anthony Davis, el llamado unibrow (por sus pestañas unidas), uno de los más letales centros del torneo.

México dejó de circular el balón en la búsqueda de Gustavo en la pintura y Estados Unidos poco a poco fue horadando a su rival desde la distancia. Era como si México reconociera que su ofensiva se llamaba Gustavo Ayón. Y al costado defensivo, era como una mesa puesta para el comensal y los americanos se atragantaron como indigentes en el perímetro de México. Y cuando no funcionaba el tiro de media y larga, hacían los puntos bajo al aro, terminaron con 40 en el partido.

El acabose fue cuando los estadunidenses iniciaron 8-0 el tercer periodo y Stephen Curry logró su quinto y sexto triple del partido para llegar a 20 puntos. Y después de las pérdidas esa fue la espina molesta de México: los triples, no solo hoy, sino durante toda su participación. En el Mundial permitieron 50 bombas de tres, hoy tan solo 13 de 29 a Estados Unidos, simplemente una receta para el desastre.

Curry y Klay Thompson lideran la revolución de los triples en la NBA, Curry completó su segunda campaña como el mayor anotador de triples para una temporada con 261 y Thompson, le sigue con 223, unas cantidades que no se habían dado en la Liga desde que existe ese recurso ofensivo. Curry en dos años seguidos ha metido 533 triples, y ante México, el sonriente hijo de Dell, parecía niño en confitería.

El resumen puede resultar alentador para el basquetbol de nuestro país, ya que un deporte que ni siquiera cuenta con una federación tiene un equipo que es ya una de los mejores 16 escuadras de la FIBA, y sin tener a su centro titular Lorenzo Mata y sin Noé Alonzo, un gran elemento que pudo ayudar a defender a los guardias de los equipos rivales.

El aprendizaje de estos seis partidos debe ponerse en práctica a la brevedad y de eso depende que el proceso continúe en el Preolímpico de Monterrey el próximo año. Como toda historia alterna ésta solo será importante si lo que se construye a raíz de la participación de México en este Mundial es únicamente el comienzo de esa historia y no el momento culminante.

AL CALCE

-Si 'Paco' Cruz no recibe invitaciones a campamentos NBA después de este juego sería en verdad injusto, como ante Corea, hoy ante Estados Unidos fue el jugador más lúcido y con un enfoque de profesional digno de cualquier liga de élite.

-Es fácil pensar que el juego de Gustavo Ayón le ayudará a permanecer en la NBA, pero por sus espléndidos 25 puntos y 8 rebotes, El Titán evidenció también las carencias en su juego que es lo que lo tiene con un pie fuera de la Liga. A saber su 1-5 en tiros de media y su 3 de 8 en tiros libres.