Versatilidad, el arma del Warrior


A Ras de Duela

Vayan y díganle a Golden State que lo único que sabe hacer es jugar al 'small ball' y anotar triples y tendrán una contestación como la del 25 de diciembre contra posiblemente el único rival en la Conferencia Este que puede representar peligro (Milwaukee no tiene oportunidad de llegar a una Final y eso los tranquiliza), los Cavaliers de Cleveland

Es como si el coach David Blatt de los Cavs no hubiera revisado el 'scouting report', que dice que el principal arma de los Warriors es su capacidad de adaptación y cómo no tienen miedo a ensuciarse las manos si el adversario quiere jugar rudo.

Parece reiterativo, pero en los pasados playoffs se vio el alcance que tiene eso en un equipo disciplinado, balanceado y sobre todo motivado, que ha comprado la idea de que mientras cada quien cumpla su función, los títulos siempre estarán al alcance.

No hablemos ya del MVP de la Liga, de Stephen Curry o de la reencarnación de Ray Allen en Klay Thompson o de que los Warriors le ven la cara al resto cuando sacan desde la banca a un 'all-star' como Andre Iguodala, que sin engaños es el que estará en la cancha en los minutos finales porque es un golpe de talento cuyo impacto el resto no ha podido descifrar y además es su jugador clave para detener a LeBron, Durant, Kawhi, o como gusten en nombrar al mejor jugador del otro equipo.

El poderío de Golden State se cimenta en la sobrepasada confianza que todos tienen en un sistema. De tal forma que como todos están en sintonía, no importa si Harrison Barnes se lesiona, porque Ian Clark, Brandon Rush y hasta James Michael McAdoo pueden cargar con las funciones de Barnes, porque son un equipo que se entiende a sí mismo, es algo bello (y atemorizante para el resto de la NBA) de ver.

Es una fundación desde los cimientos, si el equipo rival juega con hombres altos en la pintura, como Memphis, ellos tienen a Andrew Bogut y para su fortuna, a un Festus Ezeli (que bien podría ser nombrado el jugador que más progresó de una campaña a otra) para bajarse al lodo de la trinchera y competir, y aquí no hay James Hardens, vedettes tiradoras que rehúsan defender como abejas obreras, escalofriante lo de los Dubs, NBA, escalofriante.

Cuando Memphis les quiso hacer bulling en los playoffs, el mismo menudito, cara de niño, Stephen Curry, respondió aceptando ese basquetbol físico y abusivo. Creí que Cleveland había entendido eso, pero no.

En lugar de ello, los de Ohio no han aprendido la lección, y eso es culpa de James. La lección es que ningún jugador de NBA es malo cuando ya encontró una función en el sistema y menos esta mutación que es Golden State que tiene a los elementos perfectos para jugar a lo que pretende cada noche.

En lugar de ello, James y Cleveland siguen pensando que entre más all-stars acumulen, además del ahora supuesto mejor jugador sobre el planeta, que se supone es James, tendrán más oportunidad. Falso. El baloncesto, lo demostró más bellamente que nadie Bill Russell, es un juego de equipo y eso es Golden State.

Larga introducción para la entrada de Shaun Livingston en esta columna.

A Shaun lo pueden ver rompiéndose la pierna de una forma terrorífica en videos de youtube y su regreso al máximo nivel es una historia para libro de autoayuda, el simplemente el hecho que siga en el máximo nivel mundial. A la fecha, Livingston no intenta clavar el balón como en sus años mozos y cuando la retaca lo hace a dos manos y se agarra del aro para que el impacto no sea duro en sus rodillas al descender.

El valor de Shaun, los coaches lo saben, entre ellos Jason Kidd, es que Livingston es un centro disfrazado de movedor y su fuerte es jugar al poste contra movedores de más baja estatura. Corte a los 8 de 9 desde el campo de Livinsgton el pasado viernes. 16 puntos que fácilmente hundieron a los Cavs, porque son tantos provenientes de una fuente inesperada.

Porque el coach interino de Golden State, Luke Walton, no perdió tiempo en meter a Livingston para sacar provecho de que los tres principales controladores de balón de Cleveland, que son Kyrie Irving (1.91m), Matthew Dellavedova (1.93) y Mo Williams (1.85).

Livingston mide 2.1, pero debe añadírsele una apertura de brazos ('wingspan') de

2 metros 8 centímetros, con ese sencillo detalle los Warriors tienen un duelo favorable contra los Cavs, y ese es solo un ejemplo de la inteligencia del campeón

Es donde Cleveland o cualquiera que aspire a ganarle al Campeón tendrá que ganarles en ese ajedrez de las posiciones y enfrentamientos individuales, y como quedó claro el día de navidad, no hay soluciones fáciles y nadie ha podido, salvo Milwaukee, que tiene escasas probabilidades de si quiera ingresar a playoffs.

¿Qué más decir? El resto de la NBA puede seguir temblando mientras el coach Gregg Popovich sigue preparando a su equipo para lo que sería el más grande logro de su carrera: quitarle esa aviesa sonrisa al Warrior.