Moneyball

Un juicio anticipado y un prometedor inicio

He leído críticas a la gestión de Decio de María al anunciar que deja su cargo después del Mundial de Rusia. No sorprende a nadie en un país donde reventar es práctica común y este fin de semana no paramos de ver muestras de ello con el marco de la entrega de los premios Oscar y el protagonismo de México en la misma.

La cantidad de memes del vestido de Eiza González, la crítica a Gael García por mostrar su capacidad artística al también cantar (les recomiendo ver cómo Gael tiene una de las mejores series en Mozart in the Jungle, donde interpreta a un virtuoso conductor de orquesta), a Salma Hayek por tener una pronunciación más latina y menos flemática, así como a Eugenio Derbez al contar un chiste complejo que pocos entendimos.

Es muy sencillo juzgar a un profesional cuyas decisiones no dejan indiferente a nadie; me parece que después del Mundial y de la decisión sobre la candidatura conjunta del año 2026 será el momento para hacer un análisis justo del periodo de Decio de María al frente del futbol mexicano.

Y es que hay que tener memoria y recordar que Decio entró al quite después de que Justino Compeán se hiciera a un lado en 2015 por motivos personales; la estafeta que le tocó tomar a De María no fue sencilla. Justo fue aquel 2015 en que se extendió la investigación del FBI a Suiza, a la Conmebol y a la Concacaf.

Durante su gestión al frente del máximo organismo del futbol mexicano hubo cambios, mismos que pueden ser analizados desde la óptica económica y/o deportiva.

Empecemos con su cargo anterior al frente de la Liga Mx. Ahí le tocó la titánica tarea de crear una marca alrededor de la Primera División del futbol mexicano, empezando por el nombre, siguiendo por el formato de la misma y hasta acordar el patrocinio del banco que adquirió los derechos de nombramiento del torneo.

En lo cuestionable, una de las grandes polémicas de la Liga Mx, la regla 10/8, fue implementada por Enrique Bonilla ya como presidente de la Liga Mx. Sería bueno conocer qué tanta injerencia tuvo Decio en esa iniciativa, esto para poder señalarle o deslindarle de esa Copa Libertadores de América que nos montamos en suelo mexicano con el objetivo reducir el sueldo promedio del futbolista en nuestro país y lograr un menor déficit en los clubes.

Hablando de la Libertadores, ahí sí me parece que Decio de María, al ser el máximo responsable en temas internacionales, tiene una responsabilidad clara por la salida de los equipos mexicanos de la competición continental. Emulando los modelos coperos en Europa, se prefirió la creación y fortalecimiento de un torneo de Copa local; el cual todavía está por afianzarse en el gusto del público mexicano.

Será complicado evaluar esta decisión en términos deportivos, ya que no es sencillo determinar el crecimiento del futbolista mexicano, a partir del roce internacional en Libertadores, o compararlo con mayores oportunidades para debutar en Copa.

En la cuestión económica. ese comparativo es más sencillo. Es evidente que la Copa Mx resulta en una mayor recaudación para la federación y clubes que la disputan, debido a los derechos de nombramiento de la misma e ingresos incrementales por derechos de transmisión para más equipos del futbol nacional.

En el ámbito local, el análisis es más complejo de lo que parece, ya que resulta difícil separar la responsabilidad de las decisiones de Decio de María y las de Enrique Bonilla; sin embargo, en la selección nacional sí que se puede señalar a un máximo responsable para lo bueno y malo en De María.

La actuación del Tricolor en Rusia será el gran criterio para evaluar a Decio; él fue quien eligió a Juan Carlos Osorio para dirigir a la selección nacional y a los dos hay que reconocerles una buen eliminatoria; esto en contraste con el ciclo hacia Brasil. También a De María hay que darle el mérito de parar con la devoradora de técnicos del combinado mexicano y establecer un proceso de reclutamiento y selección para un candidato.

El otro gran barómetro será la obtención de la sede para la candidatura conjunta del Mundial 2026; este esfuerzo liderado por Decio y Yon de Luisa ha sido un bálsamo que ha unificado el futbol mexicano hacia un mismo objetivo.

Por ello la votación en la Asamblea de Dueños fue unánime para que Yon de Luisa dirija el máximo organismo del balompié mexicano en el próximo ciclo.

El arduo trabajo y profesionalismo de Yon es clave para obtener la sede. Desde que le conozco se ha arremangado la camisa con la FIFA y ese gran esfuerzo puede beneficiar a todo el futbol mexicano con la asignación de una Copa del Mundo; por todo ello, los directivos del balompié mexicano han confiado en él de forma unánime para dirigir la Femexfut.

Los cambios son positivos y con Yon de Luisa a cargo de la Femexfut, Juan Carlos Rodríguez liderará a Televisa Deportes muy pronto. La Bomba es un auténtico crack de los medios y los negocios; su trabajo y resultados en Estadio, TDN y Univisión han sido extraordinarios.

La etapa de Decio de María está llegando a su fin y habrá que juzgarla a su debido tiempo, mientras que la era de Yon en la federación puede tener un gran inicio con la asignación de un Mundial y Televisa Deportes trae de regreso a un auténtico crack