Otra Óptica

¡Qué vergüenza!

El robo del jersey de Tom Brady que hizo Mauricio Ortega, ex director del diario La Prensa, indignó a todos los mexicanos. Al final, la afición será la más afectada por este hecho

El deporte necesita a los medios y los medios necesitan al deporte. Para regular esta relación, los equipos y ligas implementan procesos y habilitan espacios entre los cuales están las acreditaciones, boletines de prensa, zonas mixtas, etc.

También existen códigos que deportistas y periodistas establecen.

Mauricio Ortega no solo puso a nuestro país en ridículo robando el jersey de un amigo de Donald Trump, también traicionó esos códigos violando un espacio sagrado para deportistas, periodistas y aficionados.

Abordo este tema desde otra óptica, con base en mi experiencia en dos trincheras: en la de medios de comunicación con MILENIO, en radio y TeleFórmula con José Ramón Fernández y en Futbol Total.

Y en la de mi etapa como directivo a cargo de Mercadotecnia y Comunicación del Club América.

Esa combinación me permite entender ambos lados y respetar el trabajo tanto de los periodistas como de los directivos. Entiendo el balance que debe prevalecer en esta ecuación y por ello posibles consecuencias tanto para nuestros medios como para nuestro deporte (me centro específicamente en el futbol mexicano por mi experiencia en el mismo).

Considero que la principal consecuencia de este caso será un menor acceso:

Los vestidores en el futbol mexicano permanecerán restringidos y las acreditaciones a medios de comunicación serán limitadas.

Esto afecta en dos cuestiones: contenidos y medios para acceder a estos.

En lo que accesos al vestidor se refiere, el futbol mexicano contrasta con los deportes americanos, en donde se tiene una política de puertas abiertas para la prensa.En nuestra liga, los equipos son herméticos y solo tienen acceso los jugadores, entrenadores y trabajadores de los clubes.

Este mismo hermetismo impide a los aficionados acercarse a la intimidad del vestuario a través de los medios, siendo el caso de Mauricio Ortega una razón muy válida para seguir manteniendo a la prensa al margen.

Uno de los elementos más valorados por la afición del documental Oro. El día que todo cambió, acerca de la medalla olímpica conseguida en Londres 2012 fue precisamente el poder ver el discurso táctico y motivacional de Luis Fernando Tena en el vestidor previo a la final ante Brasil.

Con América implementé en 2008, la primera zona mixta en el estadio Azteca para dar acceso a los medios a las declaraciones de jugadores después de los partidos y también junto con Nike diseñamos una Experiencia americanista dentro del vestidor local para los visitantes en el tour del Coloso de Santa Úrsula.

Gracias al señor Ortega es probable que la zona mixta y el tour del estadio sigan siendo los puntos más cercanos para medios y aficionados al vestuario del Azteca durante los próximos años.

La acreditación de medios también puede verse limitada por el comportamiento de Mauricio Ortega.

Una acreditación de prensa representa un acuerdo entre el equipo/liga y el medio de comunicación/periodista para cubrir un partido para los aficionados.

No es un boleto gratuito o una oportunidad para tomarse fotos con los deportistas como lo hacía el señor Ortega.

En América implementé el proceso de acreditaciones que no tenía por objetivo restringir el acceso a los medios, sino darles su lugar, respetando su trabajo y evitando que las conferencias de prensa se convirtieran en firmas de autógrafos. El proceso no fue del agrado de algunos periodistas, pero ayudó a dar exclusiva solo a medios deportivos, disminuir la cantidad de colados a la zona mixta del Azteca y solo tuvimos un caza-autógrafos en una ocasión cuando presentamos a Aquivaldo Mosquera.

En conclusión: como medios podemos condenar y reprochar a Mauricio Ortega mientras que los equipos, ligas y estadios estarán en todo su derecho de ser más estrictos en sus accesos y acreditaciones; pero al final y con otro juego de NFL en puerta, no debemos olvidar que la parte más afectada por este penoso caso será la gran afición al deporte en México.