Otra Óptica

Ya valió ma…

La lesión que tuvo una de las estrellas de la NFL, Aaron Rodgers, reabre polémica acerca del golpeo en la liga.

¿Se imaginan una temporada de la Liga Española sin Messi y/o Cristiano Ronaldo?

El resto de la temporada de la NFL se jugará sin Aaron Rodgers, quien junto con Tom Brady son probablemente los dos mejores exponentes de este deporte en el emparrillado.

La lesión en la clavícula del brazo de lanzar se produce a raíz de un golpe sucio por parte de un carnicero vikingo, quien a pesar de observar que Rodgers ya había enviado el ovoide hacia su ala cerrada; da un paso más y se lanza hacia el mariscal de campo con el casco y la barra por delante.

A diferencia de la clavícula rota ante Chicago, en esta ocasión la lesión es en el brazo de lanzar y requiere cirugía con un periodo de recuperación mínimo de ocho semanas. Después de ello, Rodgers necesitará rehabilitación para recuperar la fuerza necesaria para realizar ciertos pases. En fin, baja para toda la temporada y seguramente el atleta y competidor que es Aaron Rodgers recuperará la fuerza y toque que lo han hecho uno de los mejores de la historia.

Si esa recuperación no se da, la liga habrá perdido a su estrella más brillante con un Tom Brady en el cuarto piso y muy cerca del retiro.

Mi hijo no va a practicar futbol americano con un casco y barra.  El padre de Tom Brady dijo en 2012 que si hubiera sabido antes lo que conocía en ese año 2012, no hubiera dejado, al que posiblemente sea el mejor de todos los tiempos, practicar este deporte.

Otro ganador de Supertazón Drew Brees también esta genuinamente preocupado por la menor práctica a nivel infantil del futbol americano.

La participación en el deporte a nivel preparatoria en Estados Unidos se redujo 4.5% en la década pasada.

Por ello, el mariscal de campo de los Santos lanzó una liga de tocho bandera este año.

Los jugadores actuales y pasados han usado el casco y la barra como un arma durante mucho tiempo y en gran medida de ahí provienen todas las lesiones y conmociones que hoy afectan a este bello y estratégico deporte.

¿No hay una alternativa más segura al casco?

¿No se puede eliminar una barra que es a todas luces un arma?

Barra que permite que los jugadores vayan al contacto con la cabeza en lugar de abrazar al rival.

Ya hace unos años se homologaron las barras debido a los extremos al que algunos jugadores llegaban, tal como el caso de las barras que usaba Jason Pierre-Paul de los Gigantes de Nueva York.

Puedo entender quien argumente que el casco es una medida de protección a la fuerza de los impactos de este deporte.

Sin embargo, a los defensores a ultranza del casco y hombreras les respondería que no entiendo el porqué la práctica profesional de este deporte requiere de un equipamiento tan costoso, múltiple y complicado.

También cuestiono que en tantos años los cascos hayan tenido una mínima evolución, así como si éstos son hoy un elemento más comercial y de identidad del deporte, que una protección a la integridad de los jugadores.

Las siglas de la NFL son usadas también por los jugadores como un acrónimo de Not for Long (No por mucho tiempo).

No hace mucho tiempo, Colin Kaepernick disputaba juegos de campeonato consecutivos.

Hoy, el ex 49 acaba de tomar acción legal contra la liga y sus dueños por colusión en no contratarle con base en el contrato colectivo de trabajo.

El contrato anterior de Kaepernick lo hizo lo suficientemente millonario como para meterse con Sansón a las patadas. Su cruzada puede convertirle en el próximo Jean Marc Bosman, pero del emparrillado y cambiar el Not For Long para los jugadores.

Ese Not For Long se entendía hasta hace poco como algo normal en un deporte de tanto contacto, pero cuando el afectado es uno de tus dos iconos, la repercusión es seria y creo que es momento que la Liga se plantee cambios de fondo.

Muy probablemente éstos se tengan que dar con un agente de cambio que tenga la piel lo suficientemente gruesa para aguantar las críticas de los aficionados más recalcitrantes.

Si al actual comisionado le chiflan de manera injusta en el reclutamiento por sancionar de manera enérgica las trampas de los Patriotas y los incidentes de violencia doméstica, solo hay que imaginar los insultos que se va a llevar el valiente que adopte las radicales nuevas medidas de seguridad que el futbol americano merece y necesita.

Mientras eso sucede, ojalá no veamos más estrellas caer por lesiones que son producto de usar el equipamiento como arma para lastimar a un compañero de profesión.