Otra Óptica

Mala noticia para la Liga

Contrario a lo que se piensa, el futbol no es un gran negocio. Dos de los tres equipos más importantes del mundo, son clubes de socios: FC Barcelona y Real Madrid. No tienen un dueño, sino un sinfín de socios que no reciben dividendos.

El tercero, el Manchester United, es propiedad de un inversionista americano que lo compró, gracias a que los Diablos Rojos cotizaban en bolsa. Malcolm Glazer fue aumentando su porcentaje accionario poco a poco hasta hacerse con el control total del equipo en una compra hostil y apalancada (en base a préstamos garantizados contra los activos del equipo como Old Trafford).

Los también dueños de los Bucaneros de Tampa Bay financiaron esa compra con un esquema financiero donde los ingresos recurrentes de los Diablos Rojos, como los abonos, han servido para pagar los préstamos con los que Malcolm Glazer adquirió al equipo.

Incluso, en 2012 volvieron a lanzar a bolsa al United, pero esta vez en Nueva York.

La oportunidad de ser dueño de los Diablos Rojos, comprando una acción en la bolsa de Londres se convirtió rápidamente en la peor pesadilla para los aficionados de este equipo: que un norteamericano, a través de un esquema financiero común en bolsa, se convirtiera en único dueño.

El comunicado de prensa conjunto emitido ayer por Grupo Pachuca y América Móvil menciona que se cumplieron los objetivos planteados en materia deportiva, de difusión y proyección de jugadores hacia el extranjero.

Dicho comunicado no menciona la parte de rentabilidad para América Móvil, y si estos dos equipos como contenido mediático han ayudado a América Móvil a adquirir más usuarios.

La mala noticia para el futbol mexicano de que Carlos Slim, Arturo Elías Ayub y América Móvil no participen más en la Liga Mx se suma a que empresas clave para nuestro futbol han reducido su participación en el mismo.

Concretamente Grupo Modelo, adquirida por un consorcio global, al igual que Comex. Siendo el caso de Santos de Torreón el más evidente en este sentido.

Además, la participación de América Móvil contribuía a aminorar el debate de la multipropiedad. En mi columna acerca del tema, exponía que era complicado encontrar distintos dueños con la suficiente solvencia económica y moral para 18 equipos distintos de Liga Mx y otros 16 de Liga de Ascenso. Una estrategia puede cambiar en cinco años y es comprensible que se decidan tomar diferentes caminos. La Liga Mx ha cambiado mucho en ese periodo y no es ningún secreto que enfrenta una fuerte competencia por audiencia ante otras competencias como la Liga de Campeones, Liga Española o la Premier League.

Los ratings han bajado de manera considerable y aunque el futbol, debido a la incertidumbre del resultado, se mantiene como un contenido inmune al Video On Demand (Netflix, Blim, etc.); la penetración de la TV de paga ha aumentado considerablemente en nuestro país. Esto último ha dado acceso a más mexicanos a las competencias mencionadas.

Jesús Martínez Patiño y Jesús Martínez Murguía han sido de los pocos dueños que han podido hacer del futbol un negocio rentable. Su dedicación y enfoque les han permitido generar nuevas fuentes de ingresos y no caer en las malas prácticas que comúnmente hunden las finanzas de un equipo: compra y venta de jugadores al por mayor, poca formación de talentos de casa que luego pudieran significar ingresos importantes por traspasos, constante rotación de entrenadores, etc.

Pachuca y León compran bien, venden mejor, traspasan a talentos como Hirving Lozano al extranjero y evitan caer en el círculo vicioso de nuevo entrenador = renovación de plantel.

Al ser Grupo Pachuca una empresa privada, no se especifica el monto de la compra y la recompra por el 30% accionario; tampoco la referencia de precio al no cotizar clubes mexicanos en bolsa o qué parámetros se utilizaron para valuar ese porcentaje.

Por regulación, América Móvil, una empresa pública, tampoco lo tiene que revelar. Al no ser representativo de sus activos totales, no están obligados a hacerlo y no podemos evaluar si fue un buen o mal negocio para cualquiera de las dos partes.

En ese renglón, es muy positivo que de acuerdo al comunicado y tal como lo definió Arturo Elías Ayub en Twitter, ambas partes salieron satisfechas de una maravillosa relación de cinco años. Sin embargo, es una pésima noticia y una mala señal que sigan saliendo empresas y empresarios fundamentales para la viabilidad económica de nuestro futbol.