Otra Óptica

El legado de Neymar

Los 105 mde pagados por Dembélé, consecuencia de la inflación generada por el PSG, pudieran generar mayor certeza de invertirse en el Camp Nou.

El Barça acaba de pagar la barbaridad de 105 millones de euros fijos, más otro tanto en variables que pueden llegar hasta 140 millones por un solo jugador: Ousmane Dembélé.

Si a esa cantidad se le suma el posible traspaso de Coutinho, el club azulgrana se habrá gastado la fortuna que recibió por Neymar en tan solo un par de futbolistas.

Un futbolista es un activo para un club; sin embargo, el rendimiento de ese activo es incierto y tiene un periodo de vida útil muy corto. En contraste, activos de infraestructura, como el Camp Nou, han sido una fuente de ingresos constante para el FC Barcelona durante años.

El Camp Nou se construyo en los cincuentas para ver a Ladislao Kubala, ya que la capacidad de 60 mil localidades en el campo de Les Corts quedaba corta para los aficionados azulgranas cautivados ante el futbol del astro-húngaro.

Los culés ya no cabían, y tal como sucedió en el antiguo estadio de la calle Industria, donde se les asomaba el trasero y de ahí el cariñoso mote, se tuvo que construir una nueva casa.

El Espai Barça o Espacio Barça será el legado de la presidencia de Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu al club blaugrana. ¿Por lo que me pregunto si no sería mejor invertir los 222 millones de euros de la transferencia de Neymar en lograr un proyecto aún más espectacular para el estadio y/o reducir a la deuda generada por la junta de Joan Laporta?

De esa manera y en una forma similar a la que Kubala hizo necesaria la mudanza de Les Corts, en unos años los culés pudiéramos recordar a Neymar con menos rencor por su huída, al usar el dinero generado por la espantada en la ya necesaria renovación del Camp Nou.

La semana pasada escribía que admiraba como Yon de Luisa y su equipo han renovado el Estadio Azteca sin detener las actividades dentro del mismo.

El Barça no puede permitirse perder taquilla debido a su cuantiosa nómina y altos precios del boletaje; sin embargo, el capital recibido pudiera atacar ciertas zonas necesitadas de una mano de manera rápida durante periodos sin partidos en Les Corts.

Espero equivocarme, pero no considero que Dembélé sea infinitamente mejor a Gerard Deulofeu. Cuando Josep Luis Núñez rompió el mercado por Ronaldo en los noventas, pagando casi 20 millones de dólares, el brasileño justificó inmediatamente el costo de su traspaso con aquel torneo de la arrancada ante el Celta y otros 33 goles en 37 partidos.

Ojalá se repita esa historia y Javier Bordás, quién es un empresario sumamente exitoso y una persona excepcional, haya acertado con este fichaje; tal como lo hizo Núñez con el Fenómeno.

La loca inflación en el mercado de fichajes de este verano se debe al dinero inyectado al futbol europeo por el PSG con el fichaje de Neymar. Lo de Mbappé, Dembélé y el brasileño es realmente grosero.

Como en cualquier lado los precios son determinados por la ley de la oferta y la demanda. Este año había poca oferta y una demanda protagonizada por dos clubes grandes, con mucho dinero para fichar y que quieren ganar los títulos que se les negaron la temporada pasada.

Recuerdo que cuando Guardiola tomo el timón azulgrana inmediatamente prescindió de Ronaldinho y su batucada.

Aquello, lejos de la catástrofe y temporada de transición que se preveían, terminó en triplete en el estadio Olímpico de Roma, con los debuts de cracks como Sergi Busquets y Pedro. Ese equipo marco junto al Dream Team la etapa más dulce en la historia del futbol en Cataluña.

Repaso también cuando Florentino Pérez pagó la cláusula de recisión de Luis Figo.

A Joan Gaspart le quemaron las manos los 60 millones de dólares recibidos y fue inmediatamente a fichar a Overmars, Petit, Alfonso y Gerard con resultados mixtos.

Espero que no se repita esa historia y que tanto Ousmane Dembélé, como posiblemente Coutinho, respondan en la cancha a la apuesta que la directiva blaugrana hace por ellos.

La historia y lógica empresarial nos indica que el dinero siempre será mejor invertido en activos generadores de ingresos, en contraste a activos con rendimientos cortos e inciertos.

Un caso claro se observó en Inglaterra, cuando en plena revolución económica del futbol en el nuevo milenio por los flujos derivados del contrato con Sky, el Newcastle invirtió en Saint James Park y el Leeds United en jugadores.

Los Magpies se han mantenido con éxito en la Liga Premier, mientras los blancos, descendieron pocos años después.

El Barça no va a descender, sin embargo, los socios no estarían tan enojados con Neymar, si el depósito de su cláusula de recisión se invirtiera en mejoras para su patrimonio en el club y el estadio.

LOS TRASPASOS MÁS CAROS DEL VERANO

   Neymar Jr.                                 222 mde

   Kylian MBappé                          180 mde

   Ousmane Dembélé         100 a 140 mde

   Romelu Lukaku                           85 mde

   Álvaro Morata                             80 mde

   Benjamín Mendy                       57.5 mde