Otra Óptica

Hijos de p...

La NFL y sus jugadores reaccionaron de distintas formas ante el insulto y petición de despido de Donald Trump para los gladiadores que protestaran el himno.

Cuando uno no piensa lo que dice, dice lo que piensa. Siendo el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, ni un solo tuit o palabra que Donald Trump diga fuera de su círculo intimo pasará desapercibida.

Cuando sus palabras son insultos, consigues lo que Trump logró el fin de semana: diversas manifestaciones de repudio por 32 equipos y más de mil 700 deportistas y entrenadores del más alto nivel.

Cada jugador de la NFL eligió cómo mostrar su desacuerdo ante la petición de despido del presidente e insulto a las madres de los jugadores.

Algunos equipos como los Acereros de Pittsburgh lo hicieron de forma unida. Excepto por Alejandro Villanueva, ex militar que fue el único que salió a cantar el himno.

Debido a eso, ahora su jersey es el sexto más vendido en la tienda oficial de la Liga. Algo que no entiendo, pero si se toma en cuenta el resultado de la elección, entonces ya hace más sentido.

Todos sabemos que Trump no tiene censura y después de insultar en pleno discurso el viernes, decidió que lo mejor era seguir atacando el sábado en Twitter sin ningún tipo de filtro más que no insultar.

El viernes en Alabama también boicoteó a la NFL al hacer un llamado a los aficionados para salir del estadio cada vez que se diera una protesta al himno; sugiriendo esta acción como una manera de detener las protestas.

A pesar de su amistad con Tom Brady, Donald Trump odia a la NFL.

Quiso competir contra ella con su equipo de la extinta USFL y tanto la Liga como los Generales de Nueva Jersey perdieron la batalla.

Sabemos que la derrota no le sienta bien al hombre naranja y seguramente odia a la NFL por haberle ganado la partida, tal como nos odia a los mexicanos por otro de sus muchos fallidos proyectos en un desarrollo inmobiliario de Baja California.

La respuesta de la NFL fue corta y correcta llamando a la unidad, sin embargo, la acción de los jugadores fue impresionante.

Cada uno de los 32 equipos respondió de manera distinta y cada uno de sus gladiadores eligió una manera acorde a sus valores y creencias.

Muchos en Estados Unidos y México nos unimos la semana pasada por distintas razones y cada quién elige cómo manifestarse o ayudar.

(Escribiré acerca de México mañana viernes en una reflexión más profunda sobre la unión y el deporte como aglutinador para contribuir a la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo).

La unión hace la fuerza y los jugadores le demostraron a Donald Trump que a pesar de que protestaron, los aficionados no boicotearon la NFL y se quedaron a ver el espectáculo.

Es difícil entender que tal personaje haya llegado a la posición más poderosa en el planeta. Además de ser increíble que ante la compleja tensión geopolítica con Corea del Norte, la difícil situación que vivimos como vecinos al sur y socios comerciales, así como las crecientes acusaciones contra su campaña electoral, este payaso prefiera insultar deportistas.

twitter@jaimerascon