Otra Óptica

‘Fair Play’ financiero

El PSG logró el fichaje de Mbappé, a través de un esquema que permite al club parisino cumplir la regla.

Encontrar vacíos legales es una práctica común en el mundo empresarial para ganar oportunidades de negocio. En el deporte también se ha convertido en algo habitual y a pesar de la regulación de juego limpio de la UEFA, ayer el PSG y Mónaco lograron encontrar un esquema para que el equipo parisino pueda evitar sanciones por su millonaria inversión en fichajes este verano.

Deportivamente no tiene lógica que el cuadro monegasco ceda a su crack a su rival directo en la Liga francesa. Tampoco tiene ninguna lógica económica que el equipo del Principado ceda uno de los mejores futbolistas jóvenes en el planeta y deje de percibir un traspaso, el cual no hubiese sido menor de los 150 millones de euros; esto teniendo en cuenta la inflación de este verano.

Es evidente que existe un compromiso entre clubes de pagar alrededor de 180 mde la próxima temporada, una vez los 222 mde pagados por Neymar ya no se tengan que contabilizar como egresos.

La reglamentación de juego limpio de la UEFA deja poco espacio a la creatividad financiera. El marco establece límites a los ingresos que se pueden tener por patrocinios que estén fuera de proporción comparados contra ingresos.

También acota la inyección de capital de dueños para sueldos y traspasos en no más de 30 mde para esta temporada.

El esquema alienta la inversión en infraestructura que genere recursos a largo plazo y limita aquellos gastos en sueldos y traspasos, los cuales son casi siempre motivados por una visión a corto plazo.

La semana pasada ya mencionamos un ejemplo real de lo que la UEFA pretende evitar, cuando escribí sobre el contraste de los casos del Newcastle y el Leeds United.

Lo que no consideró el Fair Play financiero es que dos equipos acuerden una cesión que le garantice una fortuna al Mónaco el próximo año y que permita al PSG montar el once multimillonario que quiere alinear en el Parque de los Príncipes esta temporada. 

Seguramente la UEFA tomará nota de este caso e impondrá nuevas limitantes a este tipo de cesiones dentro del marco del Juego Limpio financiero.

Me sorprendió cómo la UEFA estipuló límites en cuanto a patrocinios y también en el renglón de aportaciones de capital de los dueños.

El principal objetivo del Juego Limpio es regular la deuda de los clubes y que estos se acerquen lo más posible a generar utilidades o al menos llegar al punto de equilibrio. Los topes salariales en otros deportes funcionan, tal como lo ejemplifiqué en mi columna del 27 de abril acerca del reclutamiento colegial de la NFL, y a pesar del reto de distintas ligas, países y monedas; la UEFA ha logrado un marco claro que está funcionando para lograr una industria más sana, regulada y formal.

Siempre habrá lagunas legales y esta cesión me recuerda un poco al pacto de caballeros en México: un acuerdo que funcionó para mitigar el efecto de la Ley Bosman en nuestro país, el cual no era sostenible en el largo plazo.

 La UEFA seguramente actuará pronto ante este vacío legal, ya que de lo contrario este tipo de cesiones pactadas, se convertirán en práctica habitual en el futbol europeo.

Palmarés del PSG

6  Ligas

11 Copas de Francia

7  Copas de la Liga

7  Supercopas

1   Recopa de Europa