Otra Óptica

El nuevo estadio Azul no debe costar a los contribuyentes

El jefe de Gobierno declaró que su administación apoyará al Cruz Azul en su plan de mudanza, aunque no se ha explicado la naturaleza del respaldo.

El arrendamiento de Cruz Azul en su estadio termina en 2018. Ya Miguel Ángel Macera dijo que apoyarán al equipo en los planes del nuevo estadio y se mencionó el Velódromo como una posibilidad.

Lo que no mencionó el jefe de Gobierno de la Ciudad de México es cuál será el apoyo que brindará al equipo.

En Estados Unidos los estadios son construidos, en muchas ocasiones, por los mismos estados para mantener a los equipos en esas sedes.

Sin embargo, con Cruz Azul estamos hablando de un equipo respaldado por una cooperativa que tiene la solvencia económica para afrontar una inversión de este tipo.

Incluso son productores de la principal materia prima para ello: el cemento.

Para financiar la construcción también existen diversas alternativas. Solo por mencionar algunas:

• Desde la venta de palcos como en el Azteca, cuya obra se financió en parte con la venta del usufructo de los palcos por 99 años. Lo ideal es vender estos palcos por periodos mucho menores, ya que ese tiempo ha limitado mucho de lo que se puede hacer al Coloso de Santa Úrsula, debido a esos múltiples contratos privados.

• Financiar la construcción hipotecando la venta de abonos duran más años.

Así financió el Newcastle United la construcción de Saint James Park hace algunos años.

• Vender el patrocinio del nombre del estadio, lo que es una práctica recurrente en Norteamérica y que se logró con éxito para nuestra liga, pero no tanto en cuestión de los nuevos estadios.

• Realizar el proyecto en alianza con alguno de los múltiples fondos de inversión que desarrollan centros comerciales y vivienda en México.

• El famoso guante para las concesiones de venta en el estadio y las exclusivas de venta de cerveza del mismo.

Con el contrato de arrendamiento por vencerse y los tiempos de construcción, es muy probable que una opción para Cruz Azul sea volver temporalmente al renovado estadio Azteca.

Rentar el Azteca pudiera tener implicaciones en días y horarios de juego a la vez de complicar la confección de calendarios para la FMF de Águilas y Celestes.

Será interesante analizar el proyecto del estadio.

La tendencia mundial no es construir nuevos estadios, sino edificios multifuncionales con cines, bancos, restaurantes y oficinas entre otras actividades de ocio.

Es decir, centros comerciales con cancha de futbol y tribunas.

Esto permite que el inmueble tenga actividad generando ingresos los siete días de la semana, en lugar de convertirse en un elefante blanco que solo recibe consumidores cada 15 días (sin contar copas o torneos internacionales).

La CdMx necesita un estadio acorde a la gran metrópoli que es. El Azteca es un coloso espectacular e histórico y su remodelación fue una gran noticia para los aficionados después de algunas otras iniciativas como la tienda o los palcos plus.

Sería bueno, para el deporte, para la CdMx y para el Cruz Azul contar con otro inmueble que, al ser nuevo, tenga las características mencionadas y que como ha sucedido en EU con los parques de beisbol en áreas centrales de las ciudades, revitalice nuestra capital.

Pero sin costarnos a los contribuyentes.