Otra Óptica

Mal informados

Cuando te escondes y no firmas tus artículos es muy fácil decir cualquier cosa, apuntar con la mira desviada y atacar con fuentes que mal informan.

Los lectores se merecen más rigor y seriedad en el periodismo. Quienes tenemos una pluma debemos confirmar la información y no usar nuestros espacios para ataques de mala fe basados en fuentes resentidas.

Realicé un diagnóstico y asesoría sobre la situación comercial y de comunicación del Club Puebla para Tv Azteca el mes pasado.

Esa asesoría fue hecha para Pablo Boy, designado como el representante de la empresa en el Club. No trabajé para la familia López Chargoy como dicen, sino para la televisora del Ajusco, a la cual le tengo un cariño especial.

Para ello, Pablo Boy pidió referencias a Mauricio Culebro, actual presidente operativo del Club América. Mauricio, quien tiene un punto de vista objetivo sobre mi trabajo, dio referencias positivas y en efecto, solo cuando fue cuestionado por áreas de oportunidad, mencionó que soy intolerante. En efecto, lo soy, con los supuestos profesionales que abundan en nuestro futbol, que son flojos, desleales, mal preparados, puestos por familiares y los cuales ignoran que una posición en la industria deportiva es un privilegio para servir a la afición y no para servirse de ella.

Los cargos se ejercen y me tocó tomar decisiones difíciles debido a la situación en la que se encontraba el Club (ver el escudo de la entrada que me topé en mi fase de diagnóstico y cambié inmediatamente a mi ingreso). En efecto, tuve que reemplazar a gente que se creyó más grande que el Club y que llevaba años en una zona de confort.

En el Club América no había boletines de prensa, sillas para los medios, ni acreditaciones para entrar a Coapa. Ello mostraba un profundo menosprecio a la prensa, que es el medio de contacto con la afición.

En el Club América los patrocinadores manejaban diversas versiones del escudo. Homologamos el mismo sin quejas de la afición, ya que pensamos en nuestros seguidores primero.

Había una nueva forma de TRABAJAR y hubo quién no aguantó el ritmo que la afición y un Club como América demandan. Quienes trabajaron hoy tienen exitosas carreras, como Alan Sunderland en Atlas o Daniela Rodríguez en Telemundo. En el futbol mexicano mucha gente piensa que tiene una beca y ataca cuando se ve relegado; así como mi predecesor en el área de mercadotecnia, quien sí tiene malas referencias en Pumas y Tv Azteca. Mismo caso con el jefe de prensa, que nunca pudo hacer un boletín, al no tener la habilidad mínima para escribir en una computadora.

Si se considera discriminatorio haber reemplazado a personas que no tenían la capacidad, ni voluntad para trabajar en el Club América, lo siento, mi obligación era poner a las Águilas a la par de sus rivales en la cuestión comercial y de comunicación.

También era mi obligación proteger al Club de las filtraciones que pretendían dañar al América, a Michel Bauer, a los técnicos y a sus jugadores; por filtraciones, debimos dar las gracias a un par de colaboradores. A nadie le gusta tener al enemigo en casa y tuvimos que ser institucionales.

Sí me declaro culpable de vender. Definitivamente soy culpable de vender múltiples patrocinios sin tener que sumar más marcas a la camiseta del Club.

Implementé el primer programa multinivel de patrocinios del América, gracias a mi experiencia y conocimiento. Me preparé para esa oportunidad y vendimos lo que nunca se había comercializado, gracias al gran sentido comercial de Michel Bauer, y trabajando en equipo con Nayeli Peñaloza y Miguel Ángel García.

Nunca antes se habían invitado a tantos jóvenes a jugar en Coapa, como con nuestros eventos de la Copa de las Naciones de Danone y con el Futbolito Bimbo.

En cuanto a información, la única que se vendió fueron posts en nuestras redes sociales para amplificar la campaña de Responsabilidad Social “Nuestro México del Futuro”, de GNP Seguros, involucrando para ello a jugadores emblemáticos como Memo Ochoa o Pável Pardo.

Fuimos pioneros en amplificación vía influencers. Soy orgullosamente culpable de ello, así como de incrementar ingresos por patrocinios, empezar los boletines de prensa, imprimir la primera guía de medios del América, diseñar la primera zona mixta del Azteca, homologar el escudo, lanzar el primer abono “Asiento Reservado”, quitar las restricciones al mismo medio que escribió la nota, hacer vestidores temáticos, recobrar la sede donde se fundó el América y la Casa Club, modernizar la mascota, comenzar el primer programa de Responsabilidad Social, homenajear a Zague, Reinoso, Tena, etc.

Me siento muy satisfecho con el trabajo realizado por mi equipo y por los aprendizajes adquiridos cuando analizábamos nuestras equivocaciones. No soy monedita de oro y si ser agente de cambio, ser exigente y saber trabajar conlleva críticas, bienvenidas sean. Pero si existen diferencias con los propietarios del Puebla y Jaguares con su medio, no salpiquen a quien ni la debe ni la teme, menos sin firmar el texto. No sean canijos, a la próxima confirmen que lo que les cuenten fuentes resentidas y cuestionables sea correcto.