Juego de poeta

Se va Rafa, no los que amagan

El mercado no se equivoca, y Europa mucho menos. El sueño de los mexicanos no es el sueño de los europeos.

El futbolista mexicano añora con emigrar y calarse en los grandes escenarios contra los grandes futbolistas. Pero Europa no se muere por ningún futbolista mexicano, al menos que se llame Rafael Márquez: garantía de calidad.

No cualquiera tiene acceso a las mejores competiciones del Viejo Continente. Ya no se diga en los principales clubes. Ni siquiera en aquellos modestos o de menor jerarquía, cuya pelea se concentra en no perder la máxima categoría de su Liga.

Márquez es la excepción. A sus 35 años no sólo fue el capitán del Tri en el Mundial de Brasil, sino también el referente de nuestra Selección. Aun con sus cuestionables defectos (actitudes y reacciones mal encausadas en momentos clave durante las últimas cuatro justas mundialistas), el zaguero del León recuperó la confianza del círculo europeo para volver a formar parte del mismo, en un club como Hellas Verona de la Seria A de Italia.

Mientras Márquez no necesitó de ninguna advertencia o amague para dejar el futbol mexicano, otros como Alan Pulido, Marco Fabián y Raúl Jiménez siguen esperando que los clubes interesados por ficharlos dejen de titubear y los fichen como lo hacen con otros futbolistas de otros países.

Fabián, Jiménez y Pulido no son las principales opciones a reforzar del Stuttgart (Alemania), Porto (Portugal) y Olympiacos (Grecia), respectivamente. Si lo fueran ya habrían pagado lo que valen.

El futbolista mexicano está sobrevalorado. Los tres jugadores estarían dispuestos a bajar su salario con tal de emigrar a Europa, pero sus clubes, dueños de sus cartas, no están en posición de sacrificar ni un peso.

Un claro ejemplo de lo anterior es que Santos no habría podido vender a Europa al mejor delantero mexicano, Oribe Peralta, en 10 millones de dólares. Pero en México, al América, sí. Sólo en este país se pagaría tal cantidad de dinero por un jugador de 30 años.

Jiménez acumula dos años de buenas actuaciones, Pulido apenas uno y Fabián sólo 6 meses. Pero ninguno de ellos se ha detenido a analizar que compiten con otras figuras de otras Ligas en Sudamérica y con otras tantas que siguen en Europa intentando permanecer en aquellas Ligas. Además, nuestros tres aspirantes a emigrar compiten con la desventaja de tener que ocupar plaza de extranjero por no tener pasaporte comunitario.

Tú sigues soñado con Europa, pero si eres bueno, Europa no va a vacilar con invitarte. Si se tarda, es porque no le gustas tanto, o bien, su Liga o club es de segunda o tercera categoría.

jaime.garza@multimedios.com