Juego de poeta

"Los superdotados" del Tri

Cuando un futbolista debuta en la máxima categoría de un país, formalmente habrá concluido sus estudios profesionales. A partir de entonces, hay quienes buscan estudiar una especialidad para distinguirse de los demás.

¿Cuántos futbolistas de primera cuentan con varias especialidades? Pocos en realidad. No por alinear en diferentes posiciones te haces un experto de cada materia.

No hace mucho nació una nueva especialidad  en el futbol mexicano. O mejor dicho, Ricardo Antonio LaVolpe la inventó y en los últimos 15 años quienes fueran sus alumnos, la adoptaron en sus equipos: la del Carrilero. Una mezcla entre lateral y extremo, es decir, un superdotado.

A 99 días de Brasil 2014, México propondrá el mismo esquema de juego de 1-5-3-2 que en Corea y Japón 2002 (Javier Aguirre) y Alemania 2006 (LaVolpe) pero esta vez lo hará con Miguel Herrera en la dirección.

El 1-5-3-2 es el esquema más inusual en el mundo. Casi todos los grandes modelos, ya sean clubes o selecciones nacionales, forman con el clásico 1-4-4-2, o bien, 1-4-4-1-1, pero siempre con cuatro zagueros al fondo.

En el futbol mexicano se propone otra alternativa de formación sin importar cómo alineen sus rivales. He escuchado a los protagonistas nacionales en repetidas ocasiones afirmar que no deberían preocuparse por cómo juegan sus rivales, sino por lo bien que ellos puedan ejercer su estrategia. Se preocupan tanto por su funcionamiento que en algunos casos minimizan el estudio de las virtudes y defectos de sus contrarios para contrarrestarlos. Pero en fin, ese es un tema para otro día.

Con la línea de 5 atrás, los Laterales han tomado un rol más importante que cualquier volante. Porque son ellos los que se convierten en extremos cuando el equipo está atacando. Es decir, los carrileros deben ir y venir de córner a córner sin titubeos. Pero además, deberán tener las facultades para desarmar en tareas defensivas y desequilibrar en labores ofensivas. Si no cumples con ambas, simplemente no eres carrilero, te conviertes en otro intento fallido de la escuela lavolpista.

En México sólo conozco a dos carrileros: Paul Aguilar y Miguel Layún. Tampoco son garantía de éxito, no obstante, al menos han demostrado cierta regularidad para cumplir con ambas tareas.

Pero esperémoslos contra las potencias, a ver si se gradúan en la especialidad de Carrileros o se quedan en sus estudios como profesionistas y la habitual Carrera de Lateral.  

jaime.garza@multimedios.com