Juego de poeta

El socio del "crack"

Ése es Javier Hernández. Desde mi punto de vista, no es el fenómeno del que Hugo Sánchez hace referencia, pero sí el socio o complemento perfecto de los fenómenos que lo rodean.

Nadie puede dudar que El Chicharito se va a hartar de marcar goles en una Liga como la española, menos poderosa que la inglesa, donde sólo dos o tres equipos la dominan. Y uno de ellos es justamente el Real Madrid de los galácticos. El Madrid de la constelación de estrellas, en el que juegan los cracks, los mejores actores centrales y los mejores actores de reparto como el mexicano.

Javier tiene cuatro virtudes muy valiosas: la mentalidad, la inteligencia, la capacidad de desmarque y la contundencia. Y un defecto: su técnica individual, que no es la más pulcra. Pero es tanta la confianza que tiene en sí mismo, que Javier es capaz de disfrazarse de crack, como la semana pasada con ese portento de gol que hizo desde fuera del área en Riazor.

Debo confesar que simpatizo con la dupla Ronaldo-Benzema o, para ser justos, con la cuarteta Bale-James-Ronaldo-Benzema.

El francés Benzema es un goleador de raza, pero también ha sido blanco de críticas por su intermitencia. Javier podría ser tan eficiente como Benzema. Además, cuenta con la popularidad de aquel que ha llegado y ha gustado por su carisma. Otro punto a su favor.

Javier no puede ser el referente del Tri. Él necesita jugar con estelares para actuar como tal. Entre cracks falla poco. Con la clase alta se entiende, con la media se pierde. No nació para ser líder, sino para ser el complemento perfecto de aquellos jugadores fuera de serie.

En el momento más importante del Tri durante la última eliminatoria, Javier defraudó. Da la impresión que interpreta el rol de la corriente. Se contagia de lo bueno o lo malo.

Hoy le toca disfrutar de lo bueno en el Real Madrid. Antes lo había hecho en el Manchester United. De hecho, en su momento desplazó como primer cambio en ataque del ManU al veterano Michael Owen y avanzada la temporada tumbó de la titularidad a Berbatov, el socio del crack Rooney.

Si Javier se consagró en la Liga Premier y se convirtió en el complemento ideal de Rooney, ¿por qué no habría de hacer lo mismo en la BBVA, en el Madrid de Ronaldo? 

jaime.garza@multimedios.com