Juego de poeta

Él y el resto

El mejor nunca tendrá excusas. Siempre revalidará su grandeza. En cualquier escenario, sea cual sea la condición. El arranque de torneo ha sido flojo, mediocre, bajo en nivel. En general de casi todos. Ya sea contendientes, protagonistas, participantes y desahuciados. Casi todos ofrecen lo mismo a excepción de uno: el nuevo crack de nuestra Liga MX.

El próximo Balón de Oro del futbol mexicano ya tiene dueño. Nadie como él para ir y venir, limpiar la zona del medio campo, salir avante del tráfico, orquestar juego, pisar el área con frecuencia, anotar en el momento preciso y hacerlo con una excelsitud asombrosa.

Es un genio disfrazado de obrero. Con sacrificio y talento. El volante mixto que todo equipo requiere y que sólo uno puede gozar. Porque en México no abundan jugadores de su especie. A decir verdad, desde hace tiempo han estado en peligro de extinción, pero apareció él y el futbol en nuestro país ha vuelto a sonreír. Es capaz de deleitar y arrebatar elogios de sus propios enemigos. Y ese logro no es poca cosa. Alguna vez Sinha, Reyna, Suazo, Lobos y Benítez dominaron la Liga, pero ahora tenemos a nuestro Rey León.

Luis Montes no se equivocó el lunes cuando afirmó que su socio en el medio campo es el mejor jugador del futbol mexicano. Incluso, hace un año y medio su entrenador Matosas debió confundirse cuando afirmó que si Lobos era el mejor de México, Montes estaba a su altura. Pecó en omitir a uno que ha sido más influyente que el propio Montes. Y ése es Carlos Peña. El formidable Gullit. El crack de la nueva era del futbol nacional.  ¡Qué pedazo de futbolista! Se come la cancha. Hace lo que le plazca. Se podrá equivocar como cualquiera, pero no como cualquiera se conforma y se esconde. Al contrario, sigue intentando con su propuesta vertical. Es el volante más ofensivo y creativo. Es como un cuchillo, apto de encajar en cualquier rincón del campo. Y cuando se trata de lastimar y definir, lo hace con clase, tal y como lo ha manifestado en el último año. O para no ir muy lejos en estas primeras dos jornadas con tres goles soberbios.

El León fue campeón porque todos los ataques pasan por sus pies y terminan en remate al arco. Porque ningún enemigo tiene a un Gullit. Porque en esta Liga existen él y el resto.   

jaime.garza@multimedios.com