Juego de poeta

Un Salvador No Querido

Me di a la tarea de investigar los expedientes co-curriculares del presidente deportivo del Monterrey durante su faceta de estudiante y no encontré ninguna actividad relacionada al ámbito teatral. Luis Miguel Salvador podrá ser lo que sea, menos actor o dramaturgo.

Al escuchar cómo su voz se entrecortaba durante un enlace en el programa de Willie González en RG La Deportiva, me percaté lo mucho que le pesa el momento por el que actualmente atraviesa su equipo. La relación de Salvador y la afición debe ser una de las más extrañas en la historia del futbol mexicano. Es poco entendible cómo los bonos de popularidad de un directivo tan exitoso pueden perder tanto valor entre los seguidores de un equipo. El pecado de Luis Miguel ha sido adoptar un rol antipopulista, mismo que lo ha llevado a ganarse la antipatía del pueblo rayado.

La afición de Rayados sólo le cuenta las malas a Luis Miguel, mientras que las buenas han sido atribuidas a personajes populistas como el ex directivo Jorge Urdiales, a los entrenadores Daniel Passarella y Víctor Manuel Vucetich, o bien, a los ídolos Humberto Suazo y Guillermo Franco. A cualquiera menos a él. Pero el común denominador en los seis campeonatos y tres subcampeonatos que ha conseguido el Monterrey de los últimos 10 años ha sido él: Luis Miguel. Él es el único que ha prevalecido en cada uno de los éxitos que cosecha el club. Y a pesar de ello, la gente pide su cabeza. No lo quiere. Supongo que por mera antipatía.

Hay un dato escalofriante en contra de aquella gente que lo quiere fuera de la institución. Pese a su tenue popularidad, no hay dirigente en el futbol mexicano que actualmente goce tantos logros deportivos como Salvador (a excepción de Jesús Martínez, del Pachuca).  Nunca estuve de acuerdo con la salida de Urdiales. Y tampoco lo estoy ahora con la petición de la afición por quitar al otro directivo ganador.  Ciertamente, que en los últimos años Luis Miguel, Vucetich y El Profe Cruz han batallado para atinar a los reemplazos de Davino, Santana, Osvaldito, Lucho, De Nigris y Dorlan Pabón. Es cierto que la directiva se ha equivocado, pero será más confiable volver al éxito con Salvador en la cabeza del proyecto que dejando a cualquier otro carismático en su cargo.