Juego de poeta

Ilusión de 4 puntos

Previo a un Mundial el corazón normalmente vence a la razón. Y más cuando se trata del mexicano.

De cara al debut en Brasil 2014, a México le faltan argumentos para sostener o alimentar la ilusión de cada cuatro años.  Es más, a diferencia de anteriores ediciones mundialistas, hoy nos aferramos al cuarto partido y no al quinto. No es que nos conformemos, es que hay otros grados de ilusión a los cuales no conviene acceder.  Llegar al quinto juego es un sueño utópico del que Miguel Herrera y sus dirigidos quieren formar parte de. Y es lo correcto. Como también lo es para el aficionado no elevar sus expectativas con el fin de no verse presa de la decepción.

El pueblo mexicano está dividido. Unos razonan, otros presienten. Unos ven a México imponiéndose a Croacia y Camerún. Y otros con el mismo final de aquel fracaso del Mundial de Argentina 1978. El Tri del Piojo Herrera es en el papel el representativo más débil de las últimas cinco justas mundialistas. Pero si México no llega a punto, hay otras selecciones que tampoco lo harán.   Pese a sus limitantes y falta de gol, México tiene los arrestos para competirle y ganarle este viernes a Camerún, Luego, ante el anfitrión se presentará como víctima. Y es en esta condición de “nada que perder y todo que ganar” donde se hace más fuerte.

Y finalmente se jugarán su pase ante una de las selecciones con menor reputación en Europa, como Croacia. Entre México, Camerún y Croacia no hay mucha distancia. La ventaja del Tri es que el Mundial se jugará en el calor de América. Lo malo es que la mayoría de los seleccionados no atraviesan por su mejor versión.  En uno de los tres partidos tendrá que aparecer un goleador y con eso bastará para clasificar a la segunda fase, tal y como lo hizo Luis García ante Irlanda (EU 1994), Luis Hernández frente a Corea del Sur y Holanda (Francia 1998), Jared Borgetti contra Ecuador e Italia (Corea y Japón 2002), Omar Bravo  contra Irán (Alemania 2006) y Javier Hernández frente a Francia (Sudáfrica 2010).

¿Serás tú Oribe, tú Giovani, o de nuevo tú Hernández? 

 PD. Mi ilusión realista tiene un grado de 4 puntos (un triunfo, un empate y una derrota).

jaime.garza@multimedios.com