De "finde" con Jackie Félix

Nada que reclamarle a Chivas y América

Pese a los 976 minutos que acumula el goleador histórico del Guadalajara, Omar Bravo, sin anotar y pese al resultado nada favorable que los de Matías Almeyda obtuvieron, en este clásico no tengo nada que reclamar al Rebaño. Porque es verdad que jugaron como nunca, aunque también, no se llevaron el triunfo como en los nueve encuentros anteriores de locales bajo el mando de El Pelado que parece no encontrar la chispa adecuada para encender no solo los ánimos de sus jugadores, si no ese fuego interno que impulsa a los equipos a ganar partidos, clásicos, títulos.

Gol anulado a Isaac Brizuela, gol anulado a Michel Vázquez y claro penalti de Mares sobre Bravo no marcado, fueron los errores arbitrales del central Fernando Guerrero que dictaron las incidencias en este Chivas- América y que, sin lugar a dudas, llevaron a la inminente derrota a los rojiblancos, perdedor circunstancial. Pero, ¿en verdad te sorprende que el arbitraje haya protagonizado –una vez más- un partido de Liga Mx? A mí no.

Al propio Fernando Guerrero se le atañen errores en el clásico nacional del Apertura 2015 cuando anuló un gol a Oribe Peralta, influyendo de la misma forma que ayer, en el resultado final del encuentro.

Por supuesto que dada la naturaleza humana de los oficiales asignados a cada partido, estos pueden y cometerán errores y son "aceptables" en jugadas difíciles de identificar. Lo que es inaceptable es que árbitros entrenados, capacitados y con la experiencia y confianza con las que se les otorga la misión de aplicar el reglamento en la cancha, como Guerrero, terminen haciendo desfiguros y cedan ante la presión que representa un partido de la envergadura de un clásico, pitándolo sin la mayor responsabilidad como si de un juego llanero cualquiera se tratara.

Tal vez ya es hora de dar una mano a los oficiales y permitir el uso de la tecnología por resultados más reales y justos. Insisto, los equipos no quedaron a deber, a ellos no tengo nada que reclamar.