Detrás de…

A mi selección: ni todo el amor, ni todo el odio

Siento mucho tener que continuar con la resaca que me heredó la participación de la Selección Mexicana de futbol en la Copa Confederaciones, pero la mata sigue dando y ahora toca el turno del otro representativo, el que no quieren que llamemos "B" ni alternativo, el que buscará levantarnos los ánimos y el autoestima en la Copa Oro. Y no es que yo quiera ser dramática, en lo personal sí tenía una alta expectativa de lo que la denominada (por algunos colegas) "la mejor selección de todos los tiempos" podía mostrar y demostrar en Rusia. Y no, no creo que haya terminado en el lugar "que nos merecemos" como también algunas voces mencionaron, porque si a merecimientos vamos, con lo que vimos en los espectaculares pero "desnutridos" estadios rusos, no alcanzaba ni para el cuarto lugar.

He recibido varios mails de lectores que muestran su molestia el pésimo manejo que se está dando a esta selección dirigida por Juan Carlos Osorio, ya no hablo solo de las famosas rotaciones, de los cambios de posición o de la falta de juego de conjunto. Ahora también preocupa el mensaje de intolerancia, incongruencia con su discurso y hasta de agresión que el timonel colombiano está enviando a su plantilla. La frustración es generalizada, la crisis es evidente y la incertidumbre por los "¿por qué?" sin respuesta, se acrecenta. ¿Qué porcentaje de responsabilidad tienen los jugadores y qué porcentaje el director técnico del éxito de una selección? Desde mi óptica, los futbolistas hacen al técnico. Un buen ejemplo creo que puede ser la actual bicampeona de América, la selección chilena de futbol: escaló del 2014 al 2015 del peldaño 14 al 5 del ranking de la FIFA, siendo su mejor posición la tercerra en mayo de 2016, clasificó por primera vez en su historia a una Confederaciones en esta edición y finalizó subcampeón. De Jorge Sampaoli (2012-2016) a Juan Antonio Pizzi (2016-presente) hay un universo de diferencia en cuanto a logros y estilos, pero hay también una favorecedora similitud: grandes jugadores bajo su gestión.

¿Qué le falta a México para ser como Chile? ¿Es un tema de química jugadores-técnico? ¿es cuestión de conocimiento, habilidades, talento?

Por ahora, tenemos que cerrar este tema y dar vuelta a la página. En estos momentos, como los ojos de muchos aficionados, el papel está en blanco. Es borrón y cuenta nueva. Una oportunidad más para Osorio y sus pupilos. Ante rivales más "a modo" pero que seguirán evidenciando al combinado nacional, al que por ahora ni todo el amor, ni todo el odio.

Twitter @JACKIE_FELIX • felix_jacqueline@hotmail.com