Detrás de…

¿Qué hay detrás de la salida de los Tigres de Quintana Roo de la LMB?

 “Esto no se acaba, hasta que se acaba”
Yogi Berra

Para hablar de beisbol en mi familia mi mejor opción es mi tío Lauro. A sus 69 años le causa gracia que lo haga recordar aquella época en la que jugaba el torneo de barrios de mi querido San Blas, Sinaloa. Entre risas me platica de “Los Zorrillos de la Loma”, novena conformada mayormente por primos y hermanos, en la que recuerda mi tío jugaron “desde los 10 años de edad hasta que nos hicimos viejitos”. El domingo era el día en que se rendía culto al rey de los deportes en el campo del famoso barrio La Loma. Ahí, las mañanas y las tardes se vivieron a 27 outs por generaciones, hasta que el terroso campo pelotero fue sustituido por el duro pavimento de la México 15.

Invadida por la nostalgia, esta semana me enteré que los Tigres de Quintana Roo, el segundo equipo más ganador de la Liga Mexicana de Beisbol, con 62 años de historia, dejará a miles de fanáticos huérfanos. Me pregunto entonces: ¿Qué hay detrás de la salida de los Tigres de Quintana Roo de la LMB?

1. Motivaciones confusas. Tigres de Quintana Roo explicó a través de un comunicado, que parte de los motivos para retirarse de la Liga tiene que ver con la modificación en los estatutos en 2016, ya que se quitó el límite de mexicoamericanos, lo que de acuerdo a los dirigentes de este equipo, perjudica directamente al desarrollo y oportunidades de los peloteros mexicanos. Si bien es cierto que la temporada pasada se contrataron 180 peloteros hijos de mexicanos no nacidos en México, CADA EQUIPO DECIDE cuántos mexicoamericanos van a incluir en su roster.

2. Incertidumbre por apoyo del gobierno de Quintana Roo. Así mismo se habló de la incertidumbre sobre el apoyo que se recibiría del gobierno entrante en el estado. Puesto que tanto nómina como estadio era costeado por el gobierno saliente de Roberto Borge Angulo, un gran aficionado al beisbol. Ahora bien, sabemos de muy buena fuente que el gobierno de Carlos Joaquín González está dispuesto a apoyar al beisbol en ese estado.

3. Desinterés absoluto de Carlos Peralta. A quien en realidad jamás le ha interesado el beisbol en sí. Carlos Peralta es un empresario que, desde 1997 cuando se quedó al frente de la franquicia, solo ha buscado el mayor beneficio y el menor sacrificio ¿A qué me refiero? Entre menos gaste, mejor. No es ningún secreto que por eso se llevó el equipo del DF a Puebla y, buscando mejorar los ingresos aún más, de Puebla a Cancún. En donde repito, no pagaba ni renta ni nómina.

Ánimo querida familia felina, mantengan la fe y no olviden las sabias palabras del gran Yogi Berra: “Esto no se acaba, hasta que se acaba”.

Twitter @JACKIE_FELIX
felix_jacqueline@hotmail.com