Detrás de…

Osorio no es monedita de oro, pero gana

“El futbol es un deporte que inventaron los ingleses, en el que juegan once contra once durante 90 minutos y al final siempre gana Alemania”
Gary Lineker

Si algo hay que reclamarle a Juan Carlos Osorio, quien se respalda en lo más frío y calculador de los números que, dicho sea de paso, le favorecen en su histórico dirigiendo a la selección mexicana de futbol… Si hay algo que reclamarle es: que hace oídos sordos, las críticas se le resbalan y -acertadamente- se concentra en seguir puntualmente su filosofía, le guste a quien le guste.

Curiosamente, eso que, a mi parecer, es lo único que podría reclamársele al timonel, es también lo que debe aplaudírsele. Todos queremos que nuestro representativo jogue bonito y, sin menospreciar la calidad de nuestros jugadores que día a día va increcendo, nuestra realidad futbolística es equiparable a nuestra realidad política y social: somos una nación en vías de desarrollo.

¿Te parece conformista? No lo es. Es realismo puro. Con mucho esfuerzo y sufriendo ante selecciones peor posicionadas de acuerdo a los criterios de la FIFA como lo son: Rusia, 63 del ranking, y Nueva Zelanda, 95, es como ha llegado el cuadro de Osorio a las semifinales de esta Confederaciones. Pero, (siempre hay uno, jeje) en estas instancias, a México le espera nada más y nada menos que el campeón del mundo, mismo que hoy muestra un rostro más joven que en Brasil 2014, pero que sigue siendo un representativo ganador, considerado -casi casi- el ícono pop de la cultura pambolera, el inspirador de aquella famosa frase del goleador de México 86, Gary Lineker: “El futbol es un deporte que inventaron los ingleses, en el que juegan once contra once durante 90 minutos y al final siempre gana Alemania”. Evidentemente espero que por una vez Lineker se equivoque y, México se crezca ante los teutones que, pierden en edad, pero ganan en técnica y nivel futbolístico, tan elevado como su presupuesto.

De acuerdo a transfermarkt.es la escuadra de Löw está valorada en 270.8 mdd, por los modestos 111.4 mdd de la oncena titular mexicana.

Confío en que tanto Juan Carlos Osorio como sus pupilos comprendan que la “lucha” no es contra sus “detractores”.

No hay bocas que callar, todo lo contrario, hay que hacer gritar a 25 millones de gargantas sedientas del reconocimiento que trae consigo una final y ¿por qué no? Un bendito título internacional.

Experimenta, inventa, rota, pero gana Osorio. Estamos en un momento en que el fin, justifica tus rotaciones. 

Twitter @JACKIE_FELIX • felix_jacqueline@hotmail.com