Detrás de…

¡No me falten al respeto!

“Aquel que no es suficientemente valiente para tomar
riesgos, no logrará nada en la vida”

Muhammad Ali

Cuando el anuncio de un duelo te provoca risa más que expectación, algo anda mal. Durante años se nos ha vendido la idea de que los aficionados al boxeo se “mueren” por ver el combate entre los pseudoídolos no tan juveniles, pero sí los más mediáticos de este país en el rubro: Saúl Canelo Álvarez (26 años) y Julio César Chávez Jr. (31 años).

Mi primer cuestionamiento cuando se dio a conocer esta pelea fue: ¿En verdad es el duelo que los apasionados al deporte de los puños quieren (queremos) ver? ¡Obvio NO! ¡No me falten al respeto!

¿Quién quiere ver al hijo de la leyenda, Julio César Chavez Jr., deshidratado y dando tumbos por el cuadrilátero? Porque me disculpará mi paisano, pero en repetidas ocasiones he reconocido que como boxeador es muy buen… muy buen… hijo de la leyenda. ¿O quién quiere ver a un Canelo condescendiente y con sobrepeso? Por años nos hemos quejado (aficionados y medios de comunicación) de que a estos púgiles les han puesto rivales a modo, llevando cada uno de ellos carreras deportivas “exitosas” paralelas, pero disparejas, tanto, como su talla, estatura y peso. Revisemos, ¿qué hay detrás de la mal llamada pelea del año?

1. Categoría inexistente. ¿Alguna forma más clara de burlarse del aficionado y del deporte mismo? En su carrera profesional, Canelo (48-1) se ha debatido en tres categorías: welter, superwelter y mediano. Mientras que Chávez Jr. (49-2) lo ha hecho en superwelter y mediano. Este choque está pactado en 164.5 libras, una categoría que está demás decirlo; no existe y que representará para el tapatío subir su peso hasta 4 kg y para el sinaloense bajar un estimado de 7 kg.

2. Puro morbo. Aproximadamente un lustro han esperado los organizadores y promotores para hacer realidad la pelea entre estos dos boxeadores. El hambre de un nuevo ídolo mexicano en este deporte los ha llevado al extremo de imaginar que pueden engañar y negociar con la pasión volviendo a la corrupción una constante protagonista. Y sí, el 6 de mayo veré esta pelea, por puro morbo y esperando un KO que me haga creer.

3. Money, money, money. Después de una semana de flojera en las presentaciones y careos de los protagonistas de este combate, finalmente El Canelo se prendió y, para ponerle emoción a esta pelea, en la que no está en juego ningún título, pero sí el orgullo, apostó la bolsa. Además de aprovechar y echarle en cara al Junior: “Yo voy a ganar cuatro veces más que tú”, en un programa de Univisión. La pelea del año se ha convertido en un juego de “chicas, altas y bajas”, hasta para los combatientes.

Twitter @JACKIE_FELIX
felix_jacqueline@hotmail.com