Detrás de…

Miserable y caro folklore

“Ninguna cosa impuesta por la violencia será duradera, la violencia lleva implícita en sí misma la debilidad”
Paul Válery

Escuchar a voces con la autoridad que tiene Miguel Mejía Barón para criticar al futbol mexicano y decir: “La palabra puto me parece divertida, a mí no me molesta, para mí es jocoso”, me puso a pensar… ¿Cómo medir cuándo un grito, un insulto, un ademán, un golpe, un objeto lanzado cual proyectil al campo directo al jugador es solo folklore y cuándo es una falta grave? ¿Depende de si agreden a los míos?

En la Jornada 11 vimos el enfrentamiento, uno más, entre el director técnico de Xolos, Miguel Herrera y un aficionado. De voz del propio entrenador en entrevista telefónica escuché: “Él (aficionado) me la mentó, yo se la menté, luego nos disculpamos y ya, es parte del futbol”… ¿En verdad estas actitudes que tomamos los aficionados en los estadios de México (me incluyo porque también soy aficionada) son parte del folklore? ¿Hasta dónde debemos llegar para comprender que lo que pasa en la cancha, en la banca y en las gradas de un estadio es el reflejo de quienes somos como sociedad? ¿Qué tan válido es que desahoguemos nuestras pasiones profiriendo insultos al árbitro, jugador y/o técnico en el terreno de juego?

Hay un ente al que el folklore en los estadios no le causa gracia: la Comisión Disciplinaria. Y hay un reglamento de sanciones que se respeta en la medida de lo posible porque se busca perjudicar lo menos posible con sus resoluciones aplicándo generalmente la pena mínima. Retomando el caso del Piojo Herrera, quien en base a este reglamento se haría acreedor a una suspensión de tres a nueve partidos y una multa económica por expresarse de manera “folklórica” al calor del Xolos vs Santos, aunado a su suspensión de dos partidos por reclamar al árbitro, Miguel Herrera estaría suspendido cinco de las siete jornadas restantes de la fase regular de este torneo (considerando la Jornada 10 que sigue pendiente)… ¿Cuánto afectará a los Xolos de Tijuana la ausencia en el banquillo de su técnico? ¿Pensó el Piojo en las consecuencias de dejarse llevar por elfolklore del futbol mexicano? E insisto, este panorama se daría si se le otorga el castigo mínimo.

A los ojos del mundo la afición mexicana es una de las mejores y más fieles. Lamentablemente hoy se ha convertido también en una de las más violentas. Ha conseguido imitar los disturbios y trifulcas que a lo largo de la historia del balompié mundial se ha buscado erradicar. Se ha convertido en una copia barata de los peores hooligans. Una copia barata que vuelve miserable nuestro folklore y lo pagamos caro. 

Twitter @JACKIE_FELIX • felix_jacqueline@hotmail.com