Detrás de…

¿Es tarde para dejar de ser 'el hijo de la leyenda'?

“Los campeones no se hacen en gimnasios. Están hechos de algo inmaterial que está muy dentro de ellos. Es un sueño, un deseo, una visión”
Muhammad Ali

El pleito del momento es el que protagonizan desde la oficializacion del mismo, Saúl Canelo Álvarez y Julio César Chávez Jr., este último mejor conocido como el hijo de la leyenda. Dos pugilistas mexicanos, que viven dos momentos muy diferentes.

Por una parte tenemos al que demuestra coraje, enojo y hasta inconformidad con las condiciones de la pelea, pero al mismo tiempo seguridad y determinación a tal grado que, no se cansa de retar al Jr., precisamente hablo del Canelo. Un boxeador que hemos visto crecer y dar forma a su carrera como profesional de los guantes en medio de la polémica ocasionada por las estrategias de marketing a las que fue sometida su imagen en su anterior casa: Televisa, en donde su historia se forjó al más puro estilo telenovelesco de dicha empresa. No es justo señalar que el éxito y reconocimiento que goza actualmente el tapatío es solo producto del morbo, pues si bien es cierto no es el púgil más ágil sobre el ring, en sus compromisos ha demostrado tener buena pegada y técnica para vencer a sus rivales. Que si éstos han sido mayormente rivales a modo o no, ese es otro tema.

En la otra esquina, tenemos a quien a sus 31 años de edad, luego de haber debutado en las grandes ligas del boxeo sin pasar por la fase amateur hace ya 13 años y, cuyo mote pesa más que su nombre y apellido: el hijo de la leyenda, Julio César Chávez Jr., que busca demostrar que puede tener una historia propia. Aquí es en donde hago una pausa y me pregunto: luego de una carrera intermitente, con poca o nula credibilidad ante los aficionados al boxeo, con un historial lleno de episodios polémicos en los que inclusive se ha hablado de cárcel y drogas… ¿No es un poco tarde para tener la intención de escribir o en este caso reescribir la historia? ¿Es posible que la futura actuación de Julio César Chávez Jr. el próximo 6 de mayo frente al Canelo lo consagre y, finalmente dejemos de llamarlo el hijo de la leyenda?

Creo firmemente que en este disparejo duelo, la falta de credibilidad del Jr. es su rival más duro a vencer. En palabras del más grande de todos los tiempos, Muhammad Ali: “Los campeones no se hacen en gimnasios. Están hechos de algo inmaterial que está muy dentro de ellos. Es un sueño, un deseo, una visión”, y me atrevo a agregar, NO UN CAPRICHO.  

Twitter @JACKIE_FELIX • felix_jacqueline@hotmail.com

¿Es tarde para dejar de ser el hijo de la leyenda?

“Los campeones no se hacen en gimnasios. Están hechos de algoinmaterial que está muy dentro de ellos. Es un sueño, un deseo, una visión”

Muhammad Ali

Elpleito del momento es el que protagonizan desde la oficializacion del mismo,Saúl Canelo Álvarez y Julio César Chávez Jr., este último mejor conocidocomo el hijo de la leyenda. Dos pugilistas mexicanos, que viven dos momentos muy diferentes.

Poruna parte tenemos al que demuestra coraje, enojo y hasta inconformidad con lascondiciones de la pelea, pero al mismo tiempo seguridad y determinación a talgrado que, no se cansa de retar al Jr., precisamente hablo del Canelo. Un boxeador que hemosvisto crecer y dar forma a su carrera como profesional de los guantes en mediode la polémica ocasionada por las estrategias de marketing a las que fue sometidasu imagen en su anterior casa: Televisa, en donde su historia se forjó al máspuro estilo telenovelesco de dicha empresa. No es justo señalar que el éxito yreconocimiento que goza actualmente el tapatío es solo producto del morbo, puessi bien es cierto no es el púgil más ágil sobre el ring, en sus compromisos hademostrado tener buena pegada y técnica para vencer a sus rivales. Que si éstoshan sido mayormente rivales amodo o no, ese es otro tema.

En laotra esquina, tenemos a quien a sus 31 años de edad, luego de haber debutado enlas grandes ligas del boxeo sin pasar por la fase amateur hace ya 13 años y,cuyo mote pesa más que su nombre y apellido: el hijo de la leyenda, Julio CésarChávez Jr., que busca demostrar que puede tener una historia propia. Aquí esen donde hago una pausa y me pregunto: luego de una carrera intermitente, conpoca o nula credibilidad ante los aficionados al boxeo, con un historial llenode episodios polémicos en los que inclusive se ha hablado de cárcel y drogas…¿No es un poco tarde para tener la intención de escribir o en este casoreescribir la historia? ¿Es posible que la futura actuación de Julio CésarChávez Jr. el próximo 6 de mayo frente al Canelo lo consagre y, finalmentedejemos de llamarlo el hijo de la leyenda?

Creofirmemente que en este disparejo duelo, la falta de credibilidad del Jr. es su rival más duro a vencer.En palabras del más grande de todos los tiempos, Muhammad Ali: “Los campeonesno se hacen en gimnasios. Están hechos de algo inmaterial que está muy dentrode ellos. Es un sueño, un deseo, una visión”, y me atrevo a agregar, NO UN CAPRICHO.