Detrás de…

Con la vara que midas, serás medido

Vivimos recientemente uno de los hechos más inesperados del futbol mexicano. Un parón de actividades que no ha tenido que ver con temas políticos ni económicos, sino con uno (supuestamente) meramente moral. Los colegiados mexicanos se unieron para luchar en contra de la injusticia y la corrupción que ha puesto en entredicho su capacidad y criterio a la hora de tomar decisiones tanto, como su credibilidad. Pero, ¿era necesaria una huelga hasta cierto punto improvisada para someter a la FMF y hacerse escuchar? ¿Qué hay detrás del paro arbitral y las demandas (respeto y no más violencia) que los representados por la AMA solicitan?

1. Aires de venganza. El conflicto entre el gremio arbitral, sus dirigentes y los recurrentes desacuerdos de éstos con la FMF no es nada nuevo. La gota que derramó el vaso fue la discrepancia entre la AMA y la resolución de la Comisión Disciplinaria en los casos de los jugadores Pablo Aguilar (América) y Enrique Triverio (Toluca), acusados de agredir a dos silbantes. Sin embargo, días antes, el presidente de la AMA, Roberto García Orozco, y Paul Delgadillo, director Ejecutivo, fueron suspendidos por el resto del torneo por no pasar sus exámenes físicos, casualmente después vino la huelga y lo demás, es historia.

2. Autoridad mermada. Dada la intervención de la Comisión Disciplinaria, las decisiones arbitrales en su "estado original" cada vez se respetan menos. Si un árbitro señala una falta, amonestación, penal o expulsión durante un partido, corre el riesgo de que 24, 48 o 72 horas después surja un comunicado en donde se corrijan dichas decisiones tachándolas de "errores arbitrales" inclusive castigando y/o multando al jugador al tiempo que se demerita el trabajo, criterio, apreciación y hasta experiencia de los centrales. ¡OJO! No digo que deba dejar de existir alguno de estos "entes" pero, ¿y si se ponen de acuerdo?

3. Árbitros de moral distraída. Tampoco es ninguna mentira que contrario a las intimidaciones, agresiones y menosprecios que denuncian sufrir, los árbitros se dejan seducir por los beneficios que, de "hacer un buen trabajo" pueden obtener de los clubes y hasta de la FMF. Actuando en repetidas ocasiones tendenciosos, ejecutando el reglamento a su conveniencia, reportando aquello que es menos grave y sucumbiendo ante la presión de entrenadores y/o directivos. Hoy por hoy este gremio ha demostrado poderío frente a propietarios y dirigentes de nuestro futbol. Solo no pierdan de vista mis queridos amigos que con la vara que midan, serán medidos.

Twitter @JACKIE_FELIX • felix_jacqueline@hotmail.com