Detrás de…

¿Qué hay detrás de los partidos "moleros"?

"La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo".

 

Cada que hay juegos de la selección mexicana de futbol en Estados Unidos se reabre un debate, que siempre resulta estéril, sobre los partidos moleros. Esta situación se incrementa cuando al Tricolor, como ahora, no le va bien y navega en un mar de dudas.

Hoy por hoy no se sabe a qué juega el representativo que dirige Juan Carlos Osorio, quiénes son los titulares y quiénes los suplentes.

Y el gran tema es que falta prácticamente un mes para que arranque el torneo Hexagonal que va a determinar a los equipos de la Concacaf en el Mundial de Rusia 2018.

Por esto, hoy considero muy pertinente el tema que te propongo:

¿Qué hay detrás de los partidos moleros? ¿Por qué la insistencia en continuar trabajando con un esquema que se ha demostrado no ha contribuido a que la selección sea mejor? Aquí las principales razones que encuentro:

1. El dinero. Porque evidentemente este tipo de juegos dejan muchísimo dinero.

Dólares que ayudan y mucho, considerando la economía y el tipo de cambio actual. Millones de billetes verdes que seguro facturarán estos encuentros gracias a los paisanos que en la Unión Americana una vez más pagarán para disfrutar un poco de su México.

2. Baja autoestima. Considerando los débiles rivales que habitualmente se eligen para llevar a cabo estos amistosos. Son éstos, los partidos fáciles de ganar, los que permiten al seleccionado nacional recuperar la autoestima siempre maltrecha cuando se pierde en competiciones oficiales.

3. La industria del futbol. Da igual a quién se enfrente nuestra selección nacional, el chiste es ganar. Esta industria que es nuestra selección se debe mantener activa y generar ingresos, porque hay un mercado televisivo y de anunciantes cuyas exigencias es imperativo cubrir. Los rivales fuertes casi nunca están disponibles para este tipo de escenificaciones.

El fantasma del 0-7 perseguirá a Osorio y a su selección hasta el día que una victoria mayor se materialice. Hoy por hoy necesitamos que nuestra selección nacional se luzca, gane, convenza con buen juego, con goles, con argumentos.

Una frase budista reza: "la máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo", pero ya no podemos ser románticos pues ahora, en cada partido, amistoso o no, tanto los seleccionados nacionales como Juan Carlos Osorio se juegan su reputación y credibilidad como profesionales.

Twitter @JACKIE_FELIX • felix_jacqueline@hotmail.com