Consultorio del deportista

¿Por qué prohibir que los niños menores de 12 años jueguen futbol americano?

Ante la evidencia científica contundente sobre los efectos negativos que acarrea la práctica del futbol americano, la diputada del Partido Encuentro Social en la Ciudad de México, propuso reformas a la Ley de Educación Física y del Deporte local, debido a que por la inmadurez del cerebro, los constantes golpes en la cabeza pueden desencadenar a la larga afectaciones en el comportamiento, tales como la apatía y la depresión.

Este argumento es una verdad a medias y sin poder demostrar con certeza causa efecto. Este problema podría investigarse tratando de responder otra pregunta. ¿A qué edad pueden iniciar a practicar deportes los niños?

El Colegio Americano de Medicina del Deporte ha emitido la recomendación de que la práctica deportiva especializada, no solo el futbol americano,  se inicie una vez se haya alcanzado el grado de madurez y desarrollo integral suficiente para resistir las cargas físicas y emocionales que estas disciplinas exigen. Hasta ahora estamos de acuerdo en que a partir de los 6 o 7 años el niño ya está físicamente preparado para hacer deporte. Lo ideal es que practiquen actividades físicas en programas escolares o en el club deportivo además de las actividades recreativas con sus amigos y  sus padres. A partir de los 7 u 8 años, su capacidad de aprendizaje y entrenamiento cada vez es mayor y progresan a pasos agigantados. Normalmente, los niños de esta edad, poseen más habilidades y velocidad.

A los 8 o 9 años, los niños ya pueden realizar actividades que exijan saltos, carreras, etc. A los 10 años, ya podrán participar de equipos deportivos, ya que controlan y siguen las reglas y las normas, y además, poseen más resistencia y dominio sobre su propio cuerpo. De 13 a 15 años, cuando están en la etapa de la pubertad, los niños gozan de un momento en el que hay una gran actividad física (gran madurez motora), pero cuando se produce un mayor abandono de la actividad deportiva. En esta etapa empezarán a sentirse más fuertes, más valorizados frente a los demás y controlarán más sus emociones.

Por lo general, los hijos practican deportes que los padres les inducen. El riesgo de practicar deportes en edades tempranas es la sobrecarga física y emocional dada por las rutinas de entrenamiento necesarias para mejorar el desempeño, lo que puede ocasionar lesiones inflamatorias que van mermando su capacidad física y en los casos en los cuales se continúa a pesar del dolor, pueden ocasionarse lesiones que depararán secuelas par toda la vida.

Más que prohibir la práctica de alguna deporte, debería de legislarse sobre la práctica segura de la actividad física, la cual sin duda alguna es necesaria para el mejor desarrollo integral de la niñez.

dr.ignaciocardona@gmail.com

Twitter: @icardonam