Consultorio del deportista

Los riesgos de exigir el cuerpo al máximo

Si bien es cierto que es necesario acondicionar nuestro cuerpo para las actividades físicas que desarrollamos habitualmente, las tendencias actuales en el mundo del ‘fitness’ van mas allá del bienestar, es someter al cuerpo a exigencias máximas mediante diversas modalidades y programas de acondicionamiento físico. Las modalidades más populares se promueven en gimnasios o en videos con programas guiados  para realizar en casa. Los más populares son el entrenamiento a intervalos, conocido por sus siglas en inglés como HITT (High Intensity Tactical Training), el Insanity, el cual sobrepasa los límites, trabajando la mayor parte del tiempo a la máxima intensidad con descansos mínimos y el Entrenamiento Funcional en circuitos conocido como “Crossfit”. Las bases de estas formas de entrenamiento físico no son nuevas. Desarrollan rutinas actualizando y adaptando equipamiento para lograr objetivos específicos en menor tiempo. Por ejemplo, entrenar a intervalos en los que se combina una intensidad normal con una muy alta solo para quemar la grasa corporal excedente o trabajar con un objetivo más amplio para ganar fuerza, potencia, resistencia, tonificar, quemar calorías y grasa.

Estas modalidades son un auténtico reto para quienes disfrutan de experimentar fatiga extenuante al llevar al máximo la resistencia corporal.

Estas prácticas no son para todos, se recomiendan solo para quienes están en buena forma física y quieren un reto que catapulte sus resultados. Son programas avanzados para personas con experiencia, que  quieren algo más que adquirir el acondicionamiento necesario para hacer algo más que actividades de la vida diaria. Es para aquellos que desean desarrollar las diez capacidades físicas generales: resistencia cardiovascular, resistencia energética, fuerza, flexibilidad, potencia, velocidad, coordinación, agilidad, equilibrio y precisión a cualquier costo.

Realizar estas prácticas sin una evaluación médica previa y sin la supervisión de entrenadores capacitados o profesionales en la prescripción del ejercicio, es como jugar con fuego, en cualquier momento se pueden quemar.

Si bien las lesiones más comunes son por sobrecarga: inflamaciones tendinosas y articulares, desgarros musculares, entre otras, el riesgo más grave es la falla cardiaca o el colapso cardiorrespiratorio. 

El concepto de entrenamiento funcional debe ser  para todos a cualquier edad, adaptando los ejercicios a cada persona en función de sus posibilidades. La función del instructor es asegurarse de que el programa es individualizado, preparado al nivel y con los tiempos y frecuencia conveniente a cada quien, con las modificaciones necesarias acordes al progreso y respuesta corporal. Las capacidades físicas son condicionadas por varios factores, algunos de los cuales no podemos modificar, como los genéticos. Nuestro cuerpo es una maquinaria biológica en la cual el modelo de fabricación si cuenta y cuenta mucho. Es importante la revisión médica previa a  iniciar una nueva actividad física, sobre todo si va a ser intensa.

dr.ignaciocardona@gmail.com

Twitter: @icardonam