Vox Populi, Vox Dei

De plano, ni las manos metieron

Lamentable pero cierto, es que en esta temporada los Tigres no tuvieron ganas de hacer su trabajo y el sábado pasado fue la demostración más grande de esa indiferencia, cuando cayeron por goleada frente a los Panzas Verdes en la tierra donde la vida no vale nada. Qué desesperante fue presenciar este encuentro, donde el León se cansó de apedrear el rancho auriazul una y otra vez con un equipo plagado de suplentes que dieron cuenta, sin mayor dificultad, de unos felinos con muy poco amor propio, ya que con esta derrota, mataron cualquier posibilidad matemática de calificar a la Liguilla, en una de las temporadas más mediocres que he presenciado en 45 años de ser aficionado a este deporte, en la cual era más fácil calificar que quedarse fuera.

¿Qué sigue ahora para los Tigres? Pues subirle a la flama de la estufa donde se cocinarán las nuevas contrataciones que hagan que la hinchada se prenda y renueve sus abonos para las siguientes dos temporadas o ¿qué otra cosa más? ¡Ah, sí!, ver los partidos por la TV.

Por otro lado, resulta que el pato feo de la ciudad en esta temporada es quien está con algunas posibilidades de colarse por la cocina a la Fiesta Grande del futbol mexicano, ya que estos Rayados andan prendidos de la mano de un Chupete que está demostrando con creces que se encuentra listo para ir al Mundial, así es que si llegan a ganarle a las Chivas en su propia casa y por ahí se dan las combinaciones necesarias, cuidado con este posible caballo negro que no será tan fácil de vencer.

En fin, la mala noticia para los Rayados es que además de la imperiosa necesidad de ganarle al Rebaño Sagrado este próximo fin de semana, también requieren, además de varias combinaciones de resultados, de la ayuda de los Tigres para que estos le ganen o ya de perdido empaten en la última jornada cuando se enfrenten al Atlas y con ello colaboren quitando uno de los obstáculos que se encuentran en el camino blanquiazul con miras a su calificación. Así es que a meter el camión en la portería, para tratar de contener a los rojinegros, que vienen de vencer al Toluca por la mínima diferencia, pero sobre todo, para que no podamos repetir la frase de hoy, donde de plano ni las manos metieron.

LA VOZ DEL PUEBLO ES LA VOZ DE DIOS. ¡YA DIJE!

hugo.carrillo@multimedios.com