Vox Populi, Vox Dei

La libertad de ser...

El domingo pasado en el encuentro frente al América, los Tigres demostraron durante los primeros cuarenta y cinco minutos del partido que son capaces de ofrecer un futbol controlador pero al mismo tiempo dinámico y alegre, de manera que ofrezca el espectáculo y la contundencia por la cual está pagando el respetable y que nos hizo pensar a todos que se puede vencer a éste y cualquier otro rival en esta Liguilla por el campeonato mexicano.

Sin embargo, al inicio de la segunda mitad de este duelo, el equipo sufrió la baja de Danilinho, lo cual sacó totalmente de balance el planteamiento original del Tuca Ferretti, y con ello, la magia se terminó.

Es decir, regresamos al juego de los mil toques de balón sin profundidad, a grado tal que con un poco de fortuna que tuvieron, las Águilas lograron empatar el marcador, obligando a los felinos a visitarlos en próximos días en el Azteca con la necesidad imperiosa de obtener el triunfo.

Así es, los cambios propuestos por Ricardo fueron orientados a tratar de mantener la mínima diferencia que habían logrado con solvencia y todo se vino abajo, ya que al jugar con un equipo como el América, no puedes dedicarte a defender porque termina sucediendo lo que ya todos vimos.

¿Qué sigue ahora para Tigres? Pues recordar de lo que son capaces de hacer con el plantel con que cuentan y buscar el triunfo desde el minuto uno del partido de Vuelta, pero manteniendo esa tónica hasta haber logrado el objetivo y no aflojar o cambiar el esquema tratando de mantener una ventaja mínima.

En fin, pero todo esto es teoría y la decisión en el actuar del equipo recae solamente en el señor Ferretti, quien deberá de ser capaz de sacar lo mejor de sus jugadores, replicando como máquina fotocopiadora lo realizado en la primera mitad del partido de Ida de estos Cuartos de Final de la Liga MX, y olvidando el juego timorato y aburrido con el cual se desempeñaron a lo largo del campeonato, pero eso es una postura libre y soberana que será definida por el bigotón como responsable de ello, considerando lo que se denomina como… la libertad de ser.

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