Vox Populi, Vox Dei

"Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa…"

En el encuentro celebrado el sábado pasado frente a las Águilas del América, Tigres perdió y fue humillado por la sencilla razón de que jugó mal el partido.

Ahora bien, que el arbitraje fue terriblemente malo, en eso sí tiene razón El Tuca Ferretti, pero habría que preguntarnos ¿cuándo demonios ha sido bueno el arbitraje en este país?, ya que siempre hemos navegado en la mediocridad en cuanto a los colegiados se refiere, salvo algunas escasísimas excepciones de árbitros que a lo largo de mis más de 40 años de aficionado al futbol he visto que de alguna forma han logrado sobresalir.

Sin embargo, la actuación de la generalidad de los hombres de negro de ésta y las pasadas generaciones, usualmente han sido bastante deficientes. Por ello considero, dicho sea con todo respeto, que la declaración correcta por parte de Ricardo al finalizar el encuentro debería haber sido: jugamos mal y las fallas del árbitro nos terminaron de matar. ¡Humilde opinión!

No obstante lo anterior, en cuanto a la posible sanción a Ferretti por decir lo que piensa haciendo gala de la libertad de expresión que se supone tenemos en este país, ahí sí de plano me parece que sería un error y evidenciaría una vez más el control de unos cuantos en nuestro futbol.

Por otro lado, los Rayados lograron sacar un triste punto en casa al empatar con un más que desangelado Cruz Azul, en un juego poco vistoso donde la mayoría de las acciones de peligro del equipo albiazul fueron del Chupete.

Así es que hay buena chamba por hacer para El Profe y sus muchachos, quienes tienen el tremendo compromiso de responder al voto de confianza de la muy golpeada directiva encabezada por Salvador.

En fin, afortunadamente sólo llevamos una jornada, lo cual les permite a ambos equipos recomponer el camino y buscar mejorar, de manera que para cuando lleguemos a la quinta fecha de este campeonato y se celebre el Clásico Regiomontano, podamos disfrutar de un encuentro con dos equipos bien aceitados que hayan dejado a un lado el inicio incierto de este fin de semana pasado, y tanto técnicos como jugadores se repitan a sí mismos cuando haya derrotas qué lamentar, que éstas son únicamente…

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

LA VOZ DEL PUEBLO ES LA VOZ DE DIOS. ¡YA DIJE!