Desde la tribuna

¿Justo a tiempo?

Es la traducción de Just in time que, en resumen, es un sistema de organización de la producción para las fábricas de origen japonés, el cual consiste en no inventar cantidades a producir bajo una supuesta demanda del mercado, ellos se enfocan en fabricar los elementos que se necesitan, en las cantidades que se necesitan, en el momento en que se necesitan, lo cual se traduce en una enorme eficiencia para obtener grandes utilidades, evitando además pérdidas innecesarias.

Hago la observación anterior al reflexionar en la forma de toma de decisiones de los integrantes de la Federación Mexicana de Futbol, encabezada por Justino Compeán, quienes deberían inscribirse en algunos cursos de eficiencia japonesa, ya que el cambio de técnico para la Selección, sin duda, se hizo totalmente fuera de tiempo.

Es decir, era más que evidente que había que cambiarlo cuando los nuevos ratones verdes regresaron de la Copa Confederaciones; sin embargo, nuestros federativos —motivados por una terquedad irracional— decidieron respaldar al Chepo hasta el partido contra Honduras, anunciando en aquel momento que dependiendo del resultado de ese encuentro tomarían la decisión de continuar con él o de plano hacer un cambio, decisión que nos llevó a perder seis puntos más en el hexagonal y a ponernos contra la pared en una situación desesperada al borde de la eliminación y con un horizonte de tener que cerrar ganando los últimos dos encuentros para buscar un repechaje contra Nueva Zelanda.

En fin, la pregunta es ¿Vucetich tendrá la capacidad de resolver este problema?

Supongo que muchos consideramos que sí, debido a su extraordinaria trayectoria como técnico, donde nos ha demostrado una y otra vez su gran capacidad para improvisar sobre la marcha en encuentros donde no había un mañana.

Sin embargo, eso no quita la molestia de la afición nacional al cuestionarnos todos: ¿por qué demonios no se hizo este cambio justo a tiempo?

LA VOZ DEL PUEBLO ES LA VOZ DE DIOS. ¡YA DIJE!