El blitz del lunes

No corran... Se caen

Temas para opinar en la NFL sobran, desde las bancas, contratos, chismes y hasta un solo juego, hay unos que busco y otros que salen solos. En la semana platicaba con un buen amigo que es de los pocos seres humanos que le van a Kansas (justificado porque vivió ahí) y él me preguntaba qué opino de Robert Griffin III y, por otro lado, me impresionó ver el golpe que recibió el mariscal de campo Teddy Bridgewater de Minnesota, del cual salió conmocionado. Así los temas, salen solos.

La NFL no está hecha para que los mariscales corran, es un hecho, la lógica lo indica y la estadística lo confirma. Por más espectacular que sea un quarterback corredor, es un riesgo que no le gana a la relación costo-beneficio, es demasiado caro y Griffin III es la una muestra de ello. Llegó a profesional con unas expectativas increíbles por su exitosa trayectoria colegial y en cuanto corrió  se lesionó; se curó y se volvió a lesionar. Así vemos a Johnny Manziel lesionarse y ser intermitente. Pero la historia se repite, el domingo Bridgewater se barrió después de correr el balón, la más anunciada  de las jugadas y aun así el rival lo noqueó, dejando fuera el cerebro del equipo, ¿valieron la pena las 7 o 9 yardas? Si vemos la analogía con los mariscales ganadores de campeonatos, que parece ser el objetivo de esto, nos daremos cuenta que los más grandes no corren. Los más sólidos en activo son: Peyton Manning en números, Tom Brady en campeonatos, y aun veremos a Aaron Rodgers, Drew Brees, Big Ben; de los grandes retirados: Staubach, Bradshaw, Favre, Aikman y compañía. ¿Cuándo corrían?  Russel Wilson puede verse como la excepción a la regla, pero ese Seattle se cuece aparte, equipo balanceado en todo y ver correr al QB es solo parte de su show, no la medula de su éxito.

¿Qué pasa con QB’s corredores?  Simple, los van a lesionar, más temprano que tarde y así, ¿qué playbook puede ser tan amplio que incluya al mariscal corriendo sin que lo terminen leyendo, incluso antes de que empiece el juego? Se puede pensar que las variantes para jugadas son infinitas, pero en cuanto el QB va a correr se nota, la formación se nota, todo se nota y aunque sea un super atleta como Cam Newton, quien aún sigue de pie, pero todo es cuestión de tiempo. La bolsa de protección es el cordón umbilical del juego, no se puede arriesgar así y ahora vemos sentado a Colin Kaepernick después de haber estado dos veces en un Super Tazón y a dos jugadas de ganarlos. Increíble, pero brazo es lo que se requiere ahí, no piernas.

La NFL demanda demasiado, si la posición de mariscal de campo es la más exigida, lo más sensato es buscar alguien a largo plazo; ahí va Derek Carr, un buen brazo, con lectura, con reacción al rompimiento de jugadas, no se puede todo.

Y de ahí... A lo que sigue.

 

beto@eluno.com