El blitz del lunes

Trampas en la NFL: Un vistazo (Parte 1)

Como buena organización humana, la NFL cae en los pecados de nuestra imperfecta raza. Es un hecho que jugadores, coaches y equipos completos se han prestado a romper las reglas de maneras que no han sido castigadas con la categoría que la Liga (y los fans) merecen. Sería imposible enumerar todos los casos en tan poco espacio, pero sí voy a mencionar algunas anomalías pasando por la variedad de áreas que se prestan para “hacer tranza”.

Una modalidad muy “institucional” que involucró a todo un equipo es la del 2015, donde cacharon a Atlanta “inyectando” ruido falso, ovaciones y gritos de aficionados en las bocinas del estadio para presionar a los rivales, ahora conocido como el “Noisegate”. Una cochinada que solo les costó una selección del Draft, 350 mil dólares que se sacan del monedero del pantalón y su presidente, Rich McKay, suspendido; por lo que podrá ver los juegos desde su carrito de Golf entre hoyo y hoyo. Sobre este tema ya se tenía el antecedente de los Vikingos, que hacían lo mismo y en jugadas clave añadían un sonido de bocina de tren en el antiguo Metrodome, asunto que jamás fue penado por la Liga.

¿Y qué tal los bounties o recompensas para lastimar al rival? El famoso receptor Cris Carter, de los mismos Vikingos,  admitió pagar a compañeros para lesionar a ciertos defensivos y ni se diga de la “mafia” de los Santos del 2009-11, que llegó a conocerse como Bountygate, con los coaches como “capos” enviando a sus sicarios a eliminar oponentes. Bajo este método se hicieron del SuperBowl XLIV, donde de milagro no mataron al gran Brett Favre.  Aquí sí hubo castigos: Sean Payton, primer coach suspendido un año, el coach defensivo fuera de la Liga, jugadores suspendidos, ridículos 500,000 mil dólares de multa y perdieron opciones del draft. La verdad, si medimos el precio de la fechoría que los llevó al campeonato, el castigo no es nada, eso lo debía sancionar el fuero penal, es fraude deportivo y son lesiones provocadas con alevosía, lo que merece cárcel para los actores materiales e intelectuales, sin mencionar que se debió anular ese campeonato.

Es la “anti cultura de la NFL”, si bien los Pats tienen la peor fama, les sorprenderá ver que casi no hay equipo sin historial negro en este deporte.  Así hay varios “gates”: Deflategate y Spygate (Pats), Bottlegate y Textgate (Cleveland), Bumpgate (referees vs Bills), Seatgate(NFL vs Aficionados), Shouldergate (Pittsbourgh), Tripgate (Jets) y más... 

Se me acaba el espacio y este tema apenas empieza, habrá otras entregas aprovechando que no hay juegos, esto va pa’ largo.

Y de ahí... A lo que sigue.

beto@eluno.mx  @herbertodlarosa