El blitz del lunes

¡Omaha! Y la guerra de las generaciones.

De core a core, John Elway no se equivocó al pedir la confianza de su directiva y contratar a Payton Manning que venía de un año sin actividad y de ser despreciado por el equipo que él hizo campeón, los Colts. Los Broncos llevaban 15 años sin llegar al súper partido y no es nada casual que aquella vez el mariscal fuera precisamente Elway.

Del gran reto de mariscales diría (con mucho respeto) que fue un día de campo para un Manning que se comió el reloj y avanzo como una bronca, perforó a Patriotas anotando en todas excepto la primera y última series ofensivas. Los números del año se fueron justos, Manning, logró lo que ya se dice fue la mejor temporada de la historia para un mariscal y fue apoyado por una barda contenedora para lograr 400 yds. Y dos Td´s. A Brady, que tuvo una de sus peores temporadas, le soltaron balones, lo capturaron 2 veces y lo corretearon como a un bandido, la defensiva de Denver supero sus traumas y fue tanto o más importante que Manning y cia.

Otro factor fue la estrategia aérea de Denver que se esperaba muy cargada hacia el ala cerrada Wes Welker quien, para la sorpresa de los Pats, casi ni entro al campo. Viendo a Brady sin casco en la TV, me pareció, desde muy temprano, verlo como asustado y desencajado, ni hablar de su obvia frustración después de medio tiempo.

Sera idea mía, pero los Pats en general parecían todo… menos un equipo. Ahora Manning va por su propio desempate en Superbowls habiendo ganado uno y perdido otro, como sea que acabe la final, no me sorprendería que a sus 38 años anuncie su retiro aun sano y con laureles coronando su cabeza. 

En la nacional, bajo el escándalo de Seattle, que delicia fue ver esa briosa juventud creando otra dimensión del juego con esta nueva gama de mariscales fuertes y entrones en el emparrillado, juegazo, pero a diferencia de Manning-Brady que se fueron sin intercepciones, San Francisco hizo todo mejor pero perdió por causa del verdadero jugador número 12: El error, gano el mejor, gano el local.

Las finales de conferencia tuvieron como ingrediente un juego liderado por dos veteranos y otro por dos novatazos, este Supertazón será un reto generacional en ese rubro.

Yo le voy a Manning, pero Wilson me da mucho “meyo”.  Como sea, el resultado, los fans salimos ganadores después de otra gran temporada.

¿Y Omaha? Según Manning es: “una jugada de carrera, o de pase o un play action dependiendo… de cuándo, en qué dirección, el cuarto y los jerseys. Varía de jugada en jugada” ¿Quien entiende a los genios?

Y de ahí… A lo que sigue.

beto@eluno.com