El blitz del lunes

Jugar americano... ¿Futuro incierto?

La grandeza es mi mero mole, es mi envidia y mi ejemplo, y no sé si aprendo bien o mal, pero la NFL, vista desde varios ángulos es una universidad gratuita para quienes buscamos superarnos. Criticaba mucho y con mucha razón a los jugadores que recientemente , y como tendencia, han generado una pésima impresión del gremio al abusar de una forma u otra de su condición de estrellas, hoy pienso en los demás, que son inmensa mayoría y que por hacer las cosas bien no entran en el show mediático del morbo.

Creemos saber que un jugador de la NFL es una especie de suertudo que  se ganó el puesto en la liga más importante del deporte mundial y por ende la más reglamentada, y es ahí , en los reglamentos, donde debemos de reconocer el valor que tienen los involucrados en esta organización.

Las posibilidades de que un norteamericano llegue a la NFL son menores al 0.05% contando las ligas infantiles, muchos ignoran que aunque no hay una educación obligada, la NFL se las ha arreglado para limitar su búsqueda de jugadores a más del 90 % en las camadas que surgen graduadas de universidades que están renqueadas entre las MEJORES DEL MUNDO y son las mismas que promulgan que jamás darían un título profesional a quien no se lo haya ganado en el salón de clases, de creerse o no, estamos hablando de que 9 de cada diez millonarios jugadores están capacitados a nivel intelectual muy por encima que casi de toda la población mundial.

Viendo el puro juego, un PLAY BOOK tiende a rebasar cientos de variantes, no hay un solo jugador que pueda aspirar al éxito sin saber que hacer durante una jugada, si fuera poco, la liga universitaria tiene tres niveles dentro de sí misma, nada es fácil, en los EEUU tienes que destacar en el campo, muchos paisanos regresan de intentos o de carreras fallidas en esto diciendo que “hay discriminación”.

Puede parecer frustrante en México saber que aquí se hace el mismo esfuerzo, que se tiene la misma voluntad y ni así el 0.01% de los jugadores han llegado a la NFL. ¿La moraleja?, Pues tiene una grado de consolación, esta exigencia es tanta que no hay ni un país que le haga segunda. Lo bueno es que nadie me quita del gusto de haberlo jugado.

Y de ahí... A lo que sigue. 

 

beto@eluno.com