El blitz del lunes

James David Buddy Ryan ¡"Farewell great man"!

La semana pasada, nos dejó a los 82 años de edad, uno de los más emblemáticos coachs del Americano. Buddy Ryan fue un icono, una escuela y por supuesto, no se llega a eso sin antes haber sido un luchador y un ganador, el hizo todo eso.

Nacido en Oklahoma, debutó como coach defensivo en  1961 en la Universidad de Búfalo, pasando en 1968 a la NFL con los Jets y haciendo carrera con Minnesota, Chicago y Houston, siendo head coach de Filadelfia y Arizona.

De Ryan se puede escribir una enciclopedia, ganó dos Super Bowl’s (III con Jets y el XXX con Osos), siendo diseñador de diversas estrategias defensivas. Para entender eso de mejor forma, hay que recordar que él fue el primer coach defensivo levantado en hombros por su equipo, en paralelo con el entrenador en Jefe, Mike Ditka, en 1985, cuando ambos estaban además peleados, ni se juntaban en el campo y ganaron el campeonato.

Enojón como todo líder metido en lo suyo, en Houston se le recuerda por haber golpeado al coordinador ofensivo de su mismo equipo, Kevin Gilbride, en pleno juego.

En contraste, su liderazgo se ejemplifica en casa, donde supo criar dos talentos que también son un éxito en la NFL y con su mismo oficio. Los mellizos Rob y el polémico Rex han ganado anillos de campeonato en posiciones de coach.

Hablar de las famosas estrategias que creó, sería recordar la de los Bears, “defensiva 46”, que era una ametralladora donde hasta ocho hombres cargaban contra la línea ofensiva, esa idea lo tiene aún con el récord de 72 capturas de QB en la NFL. En el mismo Super Bowl lograron cuatro, y tan solo permitieron siete yardas por tierra para rematar la temporada. Esa línea es recordada como una de las mejores de la historia.

Pero esa era su segunda hazaña. En 1969 dio color de esa agresividad como coach de línea defensiva, creando una forma de ataque entonces llamada blitz-crazed, con la que ayudó a los Jets a lograr el que hasta la fecha es su único campeonato.

Otros libros de jugadas surgieron de su mente: Cheeseburger Blitz, Taco Bell Blitz o Purple People Eater, son otros nombres de sus estrategias, todas exitosas, con otros equipos.

Pero no le fue fácil en 35 años como coach, tuvo peleas frecuentes con dueños, colegas e incluso aficionados, su temperamento le hacia despotricar contra los mariscales de campo a los que decía que estaban “sobrevaluados y demasiado consentidos”, por supuesto, infringiendo un terrorismo psicológico que de alguna manera generaría respeto e incluso miedo al rival a la hora de los juegos.

Pero, creo que por más que se escriba, el gran linebacker de Osos y parte de “la 46”, Mike Singletary, resume el valor de Ryan y su legado cuando declaró hace años: “Sin Buddy Ryan, soy solo un tipo más”

 

¡Buen viaje y eternos descanso maestro!

Y de ahí... A lo que sigue

beto@eluno.mx

@herbertodlarosa