El blitz del lunes

El "Dark Side" de la NFL: y lo peor aún está “oculto”

Sabemos del problema que flota en la liga sobre las conmociones de los jugadores por golpes en la cabeza, tema detonado con las investigaciones en 2002 del Dr. Bennett Omalu quien diagnosticó el caso del ex de Pittsburgh, Mike Webster. El año pasado el tema reventó con la película estelarizada por Will Smith, film que por sí mismo es excelente y de forma “muy extraña” no fue tomada en cuenta por la academia para los Oscares, cosa que causó otro tipo de revuelo, pero en materia racial.

Los tribunales federales de apelaciones están buscando resolver la disputa entre la NFL y los casi 20,000 ex jugadores que están demostrando que la liga sabía y “se hizo pato” en los casos de conmoción cerebral, pero hay más temas de salud,  otra demanda puede llegar a contener mayor número de víctimas; en mayo del 2015, 1,500 ex jugadores de los 32 equipos acusaron que sus organizaciones los hicieron tomar diversos tipos de medicamentos, sobre todo analgésicos y están presentando pruebas de sufrir efectos secundarios.

Como siempre la NFL de inicio negó todo y pidió que se desestimara el caso, cosa que un juez negó dando proceder al periodo de pruebas, la diferencia con el caso de las conmociones es que esta nueva forma legal está dividiendo las demandas entre todos los equipos participantes, así cada club se deberá defender individualmente. 

Las acusaciones coincidenen que muchos jugadores dicen que fueron “empujados” por sus coaches a continuar en el campo aún bajo dolor o lesiones tangibles y muchos argumentan que estas prácticas redujeron su tiempo de carrera o bajaron su rendimiento durante periodos de la misma. De los nombres que salieron se encuentran Don Shula, Wayne Fontes, Mike Tice y Mike Holmgren, pero parece que la lista crecerá así como su presencia en los medios y en la presión para los juzgados.

Y esto es lo que ya se ventila, hay otro tema que muchos sabemos que existe y que no es ajeno a los jugadores de colegial incluso en México, los esteroides anabólicos y otros catalizadores de crecimiento corporal y rendimiento físico, que son tal vez el cuerpo del iceberg del Dark Side del Americano, lograr una masa muscular de 100 kilogramos con poca grasa y aparte ser atlético, rápido y ágil es una fantasía que ningún otro deporte demuestra por más que entrenen sus jugadores, ahí guarden el tema, va a salir algún día y vendrán regulaciones que se aplicarán desde las categorías juveniles que es donde empieza la presión por desarrollar musculatura y ser competitivo.

Ahí no hay quien se salve, para jugar en la NFL los muchachos llevan años “poniéndose a tono” y eso es voluntario  ¿a quién van a demandar? Si lo hacen solos.  Solo investiguen la cantidad de muertes por infarto a edad prematura de tantos ex jugadores de la NFL y hallaran el hilo negro del tema.

Y de ahí... A lo que sigue

beto@eluno.mx   

@herbertodlarosa