El blitz del lunes

Brett Favre: ¡Merecido!

Este sábado ingresó al salón de la fama de Green Bay este inmenso del futbol americano, y digo inmenso porque su legado supera a un solo equipo. Con 3 MVP’s fue 11 veces al pro Bowl en 20 años de carrera, fan de Archie Manning y Roger Staubach dijo en la ceremonia que él jamás soñó con el salón de la fama, pero vaya que se lo gané superándolos en todo. Dijo que tampoco pensó que su número sería retirado, pero lo que siempre estuvo en su mente fue ganar un Superbowl, ¡Y lo cumplió!

El súper 4 de Packers a pesar de su gran historia con el equipo de la bahía, tuvo su sin sabor con la afición cuando se cambió a Jets y de ahí a Vikingos (haciendo un excelente trabajo); y llegó a pegarles en casa, la gente lo abucheaba y lo llamaban traidor. Fue bueno verlo el sábado ante 67,000 Packers que no lo dejaban ni hablar con ovaciones y repitiendo su nombre, llevándolo al borde de las lágrimas. Fue ver esa obligada reconciliación, esas lágrimas, las de emoción y satisfacción, mismas que él mismo provocó a sus fans con tantas victorias.

Me llamó la atención que siendo ofensivo y pudiendo haber escogido a un receptor, reconoció al legendario defensivo Reggie White como el mejor jugador con el que compartió los emparrillados, desmitificando esa idea que tienen algunos de que las ofensivas y defensivas andan cada quien por su lado, casi como equipos independientes. Al venir de Favre, el reconocimiento a White enmarca la dependencia y la comunión orgánica de los equipos en todas sus áreas y posiciones.

Green Bay debe mucho a Favre y se lo reconoció al fin. Esta mítica organización de los 60’s se perdió del sendero victorioso por 29 años y fue hasta que este hombre tomó el mando que regresaron a ganar al trofeo Vince Lombardi, irónicamente nombre del mejor ex coach de la franquicia.

En números, poco no logró, es el único con más de 70,000 yardas, fue el primero en superar los 500 touchdowns, tiene el récord de 297 juegos consecutivos, 321 en playoffs. Está considerado el sexto mejor mariscal de la historia y también se convirtió en el primero en ganar un playoff con 40 años de edad.

Datos curioso de *El General: Tras la muerte de su padre un día antes del partido vs Raiders en 2004, logró 399 yardas y 4 touchdowns. Su último pase como empacador fue una intercepción, el estadio de su secundaria “Hancock” lleva su nombre (el cual por cierto es: Brett Lorenzo Favre).

Si bien no fue un hombre de 4 anillos, tiene mejores estadísticas que los que los llevan, y algo que es igual o más importante: su vida deportiva y privada fueron inmaculadas, sin polémicas ni chismes, una vida ejemplar. El año que viene seguro entrará al salón de la NFL, es importante que permanezca su imagen de triunfo y dedicación como ejemplo a seguir para los jóvenes que buscan triunfar en la vida o en cualquier oficio.

Y de ahí... A lo que sigue.

 

Mail: beto@eluno.mx / Twitter:@herbertodlarosa