4ta a 1a

Campeones, fácil

Si alguien hubiera dicho que los Halcones Marinos se iban a ir al medio tiempo del Super Bowl con una delantera de 22 puntos sobre los Broncos, la mayoría seguramente se hubieran reído o al menos dudado de eso, y si además aumentáramos el hecho de decir que Denver estaría en cero y que Manning lanzaría dos intercepción, nadie lo creería.

Un partido que se decidió desde que los Halcones ganaron el volado y con toda seguridad cedieron el balón a los Broncos para lanzar al campo a lo mejor de su cuadro, su defensiva, y  justo en el primer centro del partido llegaron los primeros dos puntos del partido con un safety.

La defensa de Seahawks demostró en todo momento por que fue la mejor de la liga durante la temporada, presionando al quarterback, no permitieron jugadas grandes, forzando series de tres y fuera para los Broncos.

Por su parte Russell Wilson se comportó a la altura, haciendo lo necesario, no cometiendo errores, lanzando pases cortos pero lo suficiente para arrastrar a la defensa contraria todo el partido.

Las apuestas en Las Vegas seguramente se decidieron rápidamente y es posible que la casa, como es costumbre, se haya quedado con las ganancias, pues nadie podría predecir lo que sucedió en el partido.

Este resultado no significa que Manning no merezca el reconocimiento de MVP y jugador ofensivo del año, e incluso no tuvo un partido desastroso en cuestión de números, sin embargo alguien que aspira al título de ser el mejor de la historia debió haber demostrado más coraje.

Así culmina la temporada de la NFL, consagrando a Russell Wilson como uno de los grandes dentro de la liga, pero aún con un gran camino por recorrer para ser de los mejores de la historia.

hector.mora@milenio.com