Fue al balón

El receso por el que los grandes rogaban

Para fortuna de equipos como Pumas, Chivas y Cruz Azul, exigidos siempre por la jerarquía que se les atribuye, se atraviesa una ya sabida Fecha FIFA; seguro que nadie en estos clubes, y menos sus respectivos entrenadores, imaginaban llegar a la Jornada 12 fuera de zona de clasificación.

El caso menos dramático es el de Pumas, a solo un punto de puestos de Liguilla, por debajo de Xolos de Tijuana; a los de David Patiño no les pudo llegar en mejor momento la pausa, tiempo necesario y urgente para replantearse como grupo y pactar dejar para después sus diferencias –¡que las hay!-.

¿Se puede? ¡Se puede! Más allá del ofrecimiento de David de ganar “cada pututo partido” que les quedara en calendario de la Liga Mx, tras la eliminación de la Copa Mx por parte del Necaxa; está claro que el duelo con Cruz Azul dejó para Pumas notas altas y esperanzas de que enmendarán a tiempo.

Cruz Azul, como Chivas, parece improbable; con 12 puntos, están forzados a un cierre perfecto, ilógico para dos escuadras tan imperfectas como decepcionantes en esta campaña; lo de La Máquina se debe ver desde la óptica del contraste. Como suele pasar en Cruz Azul se aplaudirá más el cierre, olvidándose que se vuelve a la insana costumbre de no calificar a la Liguilla.

Y en Chivas lo mejor está por venir, en el equipo de Matías Almeyda las dudas no solo surgen sobre cómo se reforzará de cara a la campaña postmundialista, sino sobre todo si el Pelado continuará al frente del equipo al que hizo campeón de Copa y Liga. El tema no luce fácil y capaz esta vez ya no basta el buen discurso de Jorge Vergara para convencer al argentino de que aún lo consideran una pieza importante en el engranaje que luce forzada con la llegada de Francisco Gabriel de Anda a la dirección deportivo, fuera de tiempo y con el visto bueno del técnico, al que ya habían hecho sentir imprescindible. 

hector.gonzalez@milenio.com

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