Fue al balón

El príncipe que destronará al tirano Joseph Blatter

Se fragua una alianza euro-asiática para acabar con Joseph Blatter y quienes la promueven creen llegar a mayo del 2015 con la fuerza necesaria para vencer al que es presidente de la FIFA desde el 8 de junio de 1998.

Blatter, sucesor de Joao Havelange, un corrupto confeso que durante 24 años se enriqueció y enriqueció a sus cercanos, siguió la línea del brasileño; el suizo promovió la creación de empresas que han saqueado a la FIFA mientras le proporcionaban servicios especializados, como la colocación de boletos de alto perfil; ejemplo: el concepto “hospitality”, que reventó en la Copa del Mundo.

Los detenidos e inculpados en Río de Janeiro por el “Match” están libres, pero por esa vía ya no podrán transar; la operación policial “Jules Rimet” evidenció el descaro con el que actúan los impunes.

A la corrupta gestión de Blatter se suman las recientes investigaciones judiciales, en Suiza e Inglaterra, por la selección de Rusia y Qatar como sedes mundialistas; dos abogadas “soplonas” dieron al traste con el pronunciamiento que tres semanas atrás hizo el Comité de Ética de la FIFA sobre lo higiénico del proceso; a las horas corrigieron, y ya se estudian actos de corrupción a partir del “informe García”; hubo sobornos, pues.

Las irregulares transferencias de recursos -hacia o desde Suiza a otros países- han sido el signo de los 16 años de Blatter en el poder y ahora, desde Jordania, un príncipe pretende librar al futbol de su tirano; Ali Bin Al-Hussein, quien además es vicepresidente de la FIFA, es revelado como aliado y mecenas de Michel Platini -presidente del futbol europeo-, a quien no le han faltado intenciones ni apoyos, pero sí fondos y contactos, los que ya tiene para combatir el fuego con fuego.

Al final, no habrá revocación de sedes, pero interrumpidos los contactos de Blatter con Asia, a la que dejó de serle útil, sobreviene el cambio. 

hector.gonzalez@milenio.com

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