Fue al balón

Un "Piojo" a la medida

Es innegable lo bien que le hace Miguel Herrera al América. No solo porque tiene al equipo en la competencia por el liderato, no solo porque es un cuatro con un futbol atractivo, sino porque genera un ambiente favorable, hacia adentro y afuera.

El estilo del que Miguel hace gala le permite comunicarse con facilidad con su audiencia, para ello emplea hábilmente la dinámica que aprendió en los medios, de los que formó parte en algún momento de su carrera; escribió en La Afición y ha comentado partidos para otros medios, por ejemplo.

Pero a todo eso le sumamos su personalidad y el resultado es un Piojo que tiene cabida casi en todos lados, puede estar incluso en dos pantallas al mismo tiempo, con la exposición que un club como América puede desear.

Miguel es perceptivo, intuitivo y extrovertido. No cae ante preguntas amañadas; al contrario, se lanza cuando lo quiere, reconoce el momento de un rival que con la única motivación de redimir su penoso torneo, puede cederle en sendos errores en 90 minutos tortuosos, como lo hará Chivas.

Miguel es intuitivo. De un modo que solo él tiene bien descifrado identifica el momento de cada jugador o lo hace llegar a su clímax deportivo; ahí tienen la prueba, con prácticamente el mismo plantel que tenía Ricardo La Volpe en su último torneo, Miguel lo ha hecho abismalmente mejor, porque aunque llegaron Mateus, Orrantia, Guido y Vargas, ninguno de ellos ha sido determinante.

Esta noche ante Chivas, América tiene la oportunidad de seguir sumando positivos a su campaña y bonos a sus posibilidades de campeonato; nadie luce tan fuerte en el terreno de juego, excepto Monterrey –el líder- para quitarle esa posibilidad.

La suma de todos esos atributos, los de Miguel y los del América, hacen que en Coapa nadie extrañe a Mohamed ni a Matosas con sus títulos, menos aún a Ambriz y La Volpe con sus fracasos. 

hector.gonzalez@milenio.com

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