Fue al balón

Lo que se juegan Jémez y el "Piojo" esta noche

Entre América y Cruz Azul solo un equipo tiene más opciones reales que la Copa Mx misma y ese es el que dirige Miguel Herrera, por eso si gana esta noche es porque La Máquina, siendo mejor futbolísticamente, no supo capitalizar sus cualidades, como en la goleada que le aplicaron en la Jornada 13 por marcador de 3-1.

Ese partido de Liga lo perdió Paco Jémez porque no supo amarrar el medio campo ni evitar que le rompieran la línea defensiva con contragolpes y paredes, pero en el dominio del juego el suyo fue el mejor equipo; mejor distribuido, aunque más lento, entendió interpretó equivocadamente las capacidades de un América que pega como pocos, aunque todo pase por Darwin Quintero. ¿Está fácil frenarlo? Claramente no.

Lo cierto es que América piensa en Liga y Copa MX a la vez; Cruz Azul, también, pero tiene ahora mismo más a la mano lo segundo que lo primero. La inercia perdedora de los últimos años, el irregular desempeño (que arrastra desde el torneo pasado), la severa crítica de Jémez a su plantel en una, dos y tres ocasiones, enrarecen un ambiente que la directiva tampoco ayuda a aclarar; tras lo dicho el sábado al perder con Lobos no era el momento de lanzar un mensaje contundente de unidad por parte de quienes gobiernan a la entidad cruzazulina. Apenas un esbozo de justificación en voz del director deportivo.

Hoy Cruz Azul no se juega ni grandeza ni prestigio, tampoco se juegan la fidelidad de una afición que pese a los sinsabores permanece ahí, sin exigir ni pedir, solo esperando; se juega, en todo caso una chamba, la de Jémez, que no podría sostenerse en ese puesto que tiene fecha de caducidad en diciembre.

En cambio, América puede, aún en la derrota, reinventar sus aspiraciones; tiene Liguilla y tiene futuro en la adversidad, Cruz Azul, no, si bien no se le acaba la grande, sí las excusas. 

hector.gonzalez@milenio.com

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