Fue al balón

América le gana al Real Madrid…

Sin duda que ese titular lo querrán ver en las primeras horas de la mañana del jueves en los portales de todo el mundo los aficionados americanistas, y claro que es una posibilidad real el triunfo de las Águilas. ¿Por qué? Porque esto es futbol y nada más, y donde una pelota está en juego, también juega lo improbable. En la historia del deporte, y en el del futbol en particular, hay muchas y variadas historias que nos recuerdan la posibilidad de la hazaña; tantas que ni para qué traer a cuento alguna, las puede googlear.

Yo sostengo que si se trata de comparar hombre por hombre, no cabe duda de que América es menos que el Real Madrid, pero también hay suficientes evidencias de que cada vez menos un solo hombre, por sí solo, influye en el marcador de forma determinante… siempre y cuando no se trate -eso sí- de Lionel Messi o Cristiano Ronaldo.

Pero aun así, Messi es un futbolista mucho más constante que CR7, al que no le faltan cualidades ni le sobran episodios en que, esperándose todo de él, se borra.

Por fortuna para el Madrid, el Real no solo es Cristiano Ronaldo, aunque para su desgracia sí grande parte de él; ya se verá, cuando nos desvelemos.

Me hace sentido poner en semejanza el Argentina-México de octavos del Mundial del Alemania 2006; Rafael Márquez y Hernán Crespo lo tenían 1-1 y cuando las individualidades argentinas parecían diluirse frente a la solidez del conjunto mexicano, apareció un golazo de otro planeta, de Maxi Rodríguez; eso puede suceder el jueves en la madrugada, pero en tanto eso no aparezca, de los pies de Benzema, de Marcelo, del mismísimo CR7, Kroos, James, Isco, Morata… o Ramos con sus cabezazos, América competirá y podrá soñar con ganar, porque no habrá goleada.  

hector.gonzalez@milenio.com

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