Fue al balón

Tres mitos sobre la medalla de Misael

La gestión de Ricardo Contreras, que se limita a modestas dos décadas, se explica en la cínica manera en que el presidente de la Federación Mexicana de Boxeo cacarea una medalla olímpica del cual el color aún no se define.

Es una lástima que quienes aplauden, como se debe hacer, la actuación del púgil Misael Rodríguez, echen en cara solo al titular de la Conade, Alfredo Castillo, la triste actuación de la delegación mexicana, pero se olviden del tal Contreras, a quien el mismísimo José Sulaimán, llegó a plantear una necesaria salida para revivir de la ruina al amateurismo.

Me permito algunas observaciones a mitos que surgieron tan pronto el de Parral, Chihuahua, aseguró un bronce ayer.

1.- Fue el presidente Contreras quien envió a la calle a Joselito Velázquez, Lindolfo Delgado, Marvin Cabrera, Misael Rodríguez, Édgar Ramírez y Raúl Curiel el jueves 17 de septiembre del 2015, rotas las relaciones con la Conade, para fotografiarlos boteando en los micros, propaganda incendiara contra Castillo, una gráfica que ahora revive, sin contexto ni contraste. Los usó, como ahora usa a Misael y como lo seguirá usando para legitimarse.

2.- La medalla de Misael es producto, como casi siempre en este país, de un esfuerzo individual, con sacrificio y limitaciones incluidos, de lo que no se salvan ni los consagrados. Son éxitos que se explican por casi la reunión de factores casuales, no sabemos por qué se ganó como tampoco por qué se pierde y por lo tanto no hay modelo qué replicar; acaban siento glorias que suceden muy espaciadamente, porque no hay estructura que las explique. Una historia común, muy a la mexicana.

3.- ¿Quién no puede estar de acuerdo con la batalla contra las federaciones que arrastran un historial de señalamientos de corrupción? El tema a discusión es quién la encabeza y su pasado.

hector.gonzalez@milenio.com

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